La información, clave para el retiro de la mascarilla

El Gobierno resolvió que, en general, el uso de la mascarilla ya no sea obligatorio en espacios cerrados ni en los abiertos. Municipios como el de Quito acogieron la medida. Otros, como el de Guayaquil y el de Cuenca, en cambio, mantienen las restricciones, al menos hasta adecuar normativas o hasta tener resultados de lo que pueda ocurrir con los contagios en el feriado que ya se vive en Ecuador. Además, expertos en la materia hacen énfasis en que la pandemia aún está vigente, que el virus que provoca la enfermedad del covid-19 sigue circulando, aunque ciertamente en menor medida. Ante estas circunstancias, en un tema que incide en la salud de las personas, ¿qué debe hacer la ciudadanía?

La clave para actuar de manera acertada será siempre basarse en información confiable. El tema del covid-19 es lo suficientemente serio como para guiarse solo por lo que se diga en una cadena de mensajes anónimos, en alguna red social o por los rumores que viajan de persona en persona. Los medios de comunicación serios hacen siempre el ejercicio de precisar y contrastar la información oficial, de tal suerte que la audiencia tenga elementos para tomar sus propias decisiones. En esta era, también el ciudadano común puede acceder directamente a información de las instituciones estatales, de la academia y saber lo que ocurre en otros países sobre temas de interés.

Estar al tanto de si hay rebrotes, conocer las recomendaciones de expertos, estar pendientes de las campañas de vacunación, saber qué normativa rige en la jurisdicción donde se vive… es crucial. Y todo aquello debe considerarse según la realidad de cada quien: ¿tiene enfermedades preexistentes?, ¿vive con personas vulnerables?, ¿se le abren opciones de empleo?…

Dejar de usar la mascarilla era, sin duda, uno de los momentos anhelados después de dos años de pandemia. Haber tomado esa decisión es un indicativo de que la situación ha mejorado ostensiblemente y que la reactivación económica del país puede afrontarse de manera más decidida. Eso no quita que la prudencia deba seguir guiando las acciones de cada una de las familias.