El envío de las remesas a Ecuador creció, pero no olvidemos los sacrificios

El 75% de las remesas que llegó a Ecuador en el primer trimestre de 2025 provino desde Estados Unidos.

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El flujo de remesas enviadas desde Estados Unidos a Ecuador rompió un récord histórico durante el primer trimestre de 2025, según el último reporte del Banco Central. No estaba en las proyecciones iniciales debido a que los migrantes indocumentados dejaron de trabajar las primeras semanas luego de la posesión de Donald Trump, el 20 de enero.

Este incremento no puede analizarse solo en cifras: detrás de cada dólar enviado hay decisiones motivadas por el temor y la incertidumbre de quienes viven con la amenaza de deportaciones y políticas migratorias.

Ese temor provocó que los migrantes decidan enviar más dinero a sus familias en Ecuador como una suerte de protección financiera. 

Si son detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), no pueden regresar a sus hogares para recoger sus pertenencias y/o disponer de sus ahorros. Ese dinero se quedará con familiares, amigos o con quienes comparten sus apartamentos.

Muchos migrantes no tienen una cuenta de ahorros en el sistema financiero estadounidense, prefieren guardar sus ahorros donde habitan u otros espacios. 

Otro factor que incentivó el envío fue el tributario. La administración del presidente Trump impulsó una reforma fiscal. Entre otros temas se planteó un impuesto del 5% a las remesas, luego de su paso por la Cámara de Representantes y el Senado se redujo hasta llegar al 1%.

Los migrantes -quienes si disponían de ahorros- (no todos tienen esa posibilidad) optaron por adelantarse al pago de ese tributo y enviaron su dinero al Ecuador. Comportamientos similares se registraron en otros países centroamericanos. 

La pregunta clave es si este impulso puede mantenerse en el tiempo. La experiencia indica que el crecimiento de las remesas está condicionado a factores que no dependen de la estabilidad de las familias ecuatorianas, sino de las coyunturas políticas y económicas en Ecuador. Auxilian a sus parientes cuando están en problemas económicos.

Las remesas cumplen un rol crucial en el Ecuador. Más del 60% llega a través de bancos, aportando liquidez al sistema financiero, fomentando el consumo y ayudando a cubrir necesidades básicas de miles de hogares. 

Más del 60% se destina a la manutención familiar. El resto se distribuye para la compra de bienes, ahorro y muy poco para la inversión.

Cada aumento en el flujo de remesas no es solo un dato económico, sino un recordatorio de la deuda pendiente con quienes, desde la distancia, sostienen con su trabajo la esperanza de sus familias y el funcionamiento de la economía local. 

Convertir estos recursos en oportunidades de inversión productiva, educación y fortalecimiento comunitario es un paso urgente para que este impulso y una tarea pendiente.