Ecuador debate si conviene o no que las cooperativas sean bancos

Lo importante de este debate es que el sector financiero ecuatoriano salga fortalecido.

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La disposición transitoria décima primera de la Ley Orgánica de Integridad tomó por sorpresa a los representantes y ejecutivos de las cooperativas de ahorro y crédito y así lo han reconocido.

Esta normativa establece que la Junta de Política y Regulación Monetaria y Financiera emitirá la regulación necesaria para identificar a las cooperativas de ahorro y crédito que podrían transformarse en bancos.

La disposición indica que la finalidad es proteger los ahorros de los depositantes en las localidades donde operan y preservar su estabilidad financiera, previo análisis de interconexión y riesgo sistémico.

La importancia sistémica y la interconexión fueron definidas por la Junta de Política y Regulación Financiera en su resolución 0141.

La primera se refiere a las instituciones que, por su tamaño y características, podrían provocar un efecto de contagio en todo el sistema financiero. Y si eso ocurre podría generar pérdidas económicas y pérdida de confianza en las personas, lo que afectaría a la economía.

El segundo aspecto es la interconexión. Significa el grado de relación financiera entre instituciones y cómo el deterioro de una puede afectar al resto.

Es decir, podrían ser las grandes cooperativas de ahorro y crédito. Si se consideran las 10 más importantes por sus niveles de activos, significaría que la mitad del sector, desde el punto de vista financiero, podría convertirse en bancos.

Esto representaría un debilitamiento del sector cooperativo, pero también la oportunidad de crecimiento para quienes se queden en esta categoría.

Desde el punto de vista del socio o usuario, ¿qué implicaría un cambio de esta naturaleza? En primera instancia, podría pasar de ser socio a accionista.

La otra opción es dejar de tener esa participación y que la nueva institución sea manejada en función del poder de los capitales. No se conoce con certeza qué ocurrirá.

Pero, en la práctica, ¿cuántos de los seis millones de socios de las cooperativas de ahorro y crédito en Ecuador ejercen su derecho a participar en las decisiones de estas instituciones? Es decir, elegir a sus representantes?

Uno de los cuestionamientos de quienes apoyan la transformación de ciertas cooperativas en bancos es el tiempo que duran sus administradores. En la práctica, como en todas las empresas, los balances financieros deben dar la respuesta.

Si el gerente da resultados, ¿para qué cambiarlo? Pero también hay que considerar que, en el sector cooperativo, han existido abusos en las administraciones.

Lo importante de este debate es la necesidad de mejorar el control en el manejo de las cuentas e indicadores. Pero también hay la necesidad de aumentar las verificaciones sobre el origen de las captaciones. Esto último no solo debe ocurrir en las cooperativas, sino en todo el sector financiero nacional.