Hacia un acuerdo con México y la puerta al Pacífico

La visita del Presidente a México, más allá de ­citas bilaterales, encuentros empresariales y actos protocolarios, da una nueva velocidad a un tratado que conduce a la Alianza del Pacífico.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

En tres días, la relación bilateral de Ecuador con México sale fortalecida. La visita presidencial abre puertas a procesos más expeditos en el campo del comercio exterior y su expansión.

El acto protocolario por los 200 años de la independencia de México y el intercambio respetuoso de discursos dio paso a una cita bilateral.

Estamos atravesando un momento complejo en cuanto a la masiva migración ecuatoriana que pasa por México -presumiblemente con destino a Estados Unidos- y con miles de compatriotas que no vuelven. La pandemia agudizó el desempleo, mientras los coyoteros hacen fortunas a costa de los desplazados.

No fue una noticia grata que México se viera obligado a imponer una visa temporal para tratar de frenar la salida masiva de ecuatorianos hacia ese destino. Los embarques en los aeropuertos antes que se cierre la apertura de ingresos lo muestran.

Para Ecuador, un objetivo es llegar a la firma del acuerdo de libre comercio con México. En esa línea hay nudos gordianos que hay que desatar. Se diría que solamente el fino corte de las espadas presidenciales puede lograr lo que años de negociaciones no alcanzan. La buena noticia es que volvemos a la mesa de negociaciones cuanto antes, y que las líneas rojas que despiertan suspicacias en sectores productivos mexicanos y ecuatorianos podrían ir subsanándose de manera paulatina.

Un acuerdo con México -después de que por años se mirara con recelo, distancia y contraposición- es la puerta segura a algo que el país viene buscando: la inclusión en la Alianza del Pacífico, junto con Colombia, Perú, Chile y México. Los analistas y entendidos dicen que esa sería una gran oportunidad para el país.

Si avanzamos de forma profunda y sostenida en la concreción del acuerdo, los tiempos se pueden acelerar y las metas empezarían a cumplirse.

Buscamos apertura en Estados Unidos, logramos antes un buen acuerdo con la Unión Europea y el EFTA; este próximo paso puede materializar aquello de que “más Ecuador en el mundo y más mundo en Ecuador” se haga realidad.