
Un tema de prioridad nacional es la desfinanciación del IESS, que lleva hacia la imposibilidad real de no tener para sostener el pago de las jubilaciones y atenciones de salud. Hay varios estudios y proyecciones, suficientes para decidir una hoja de ruta, pero hasta ahora no hay líder político que actúe con responsabilidad para llegar a un consenso nacional sobre los cambios estructurales de alta trascendencia, por el uso unilateral del poder, que deja hacer y deja pasar.
Hay expertos nacionales y extranjeros que han trabajado en el tema, pero me temo que no son amigos del Presidente Noboa, quien solo confía en lealtades y así no tiene con quien decidir, porque no hay un Plan de Gobierno con prioridades básicas ni visión de futuro.
La realidad es que las aportaciones, por si solas, no alcanzan para satisfacer el monto de las pensiones de jubilación y por eso depende del aporte del Estado, que cada año se eleva sin remedio. Para este año se calcula que la contribución estatal al IESS será de 2 800 millones de dólares, un subsidio inequitativo respecto al 64% de trabajadores informales.
El número de aportantes no subirá debido a que el empleo formal se ha estancado por el bajo crecimiento de la economía, mientras tanto el número de jubilados aumenta cada año. Si no se toman medidas ya !!.. en poco tiempo el IESS se asomará al precipicio y habrá que adoptar decisiones drásticas, en lugar de acordar ahora una estrategia de gradualidad, con impactos medidos en el tiempo, porque ya no se podrá subsidiar más al 36% de trabajadores, pues el Presupuesto Nacional tiene un déficit crónico, agravado por gastos de impulsos populistas, que está obligando a gestionar deuda externa carísima, en un contexto de sobre endeudamiento.