5 controles que deberías hacerle a tu hijo antes del regreso a clases

Un control médico antes de clases ayuda a detectar problemas de salud que pueden afectar el aprendizaje.

Ezequiel López resuelve ejercicios matemáticos con su profesora y con sus papás.

Antes del regreso a clases pensamos en uniformes, mochilas y útiles escolares. Sin embargo, hay algo mucho más importante: la salud de nuestros hijos. Un control oportuno permite detectar problemas de crecimiento, visión, audición o nutrición que pueden afectar su aprendizaje y su bienestar durante todo el año escolar.

En pocos días miles de niños volverán a las aulas y los padres revisan la lista de útiles, compran zapatos nuevos, uniformes y cuadernos. Pero hay una lista que muchas veces queda olvidada: la de la salud.

Un niño puede bajar sus calificaciones, distraerse en clase o cansarse con facilidad, y la causa no siempre está en el estudio, a  veces el problema es que no ve bien, no escucha adecuadamente, no está creciendo como debería o presenta alguna enfermedad que pasó desapercibida.

Antes de empezar un nuevo año escolar, estos son cinco controles que considero importantes.

1. Revisa su crecimiento

Observa de cerca el crecimiento de tu hijo, es importante la velocidad de como lo hace, de igual manera el peso deben evaluarse en cada control médico y compararse con las curvas de crecimiento según la edad. Si un niño deja de crecer, aumenta rápidamente de peso o su talla está muy por debajo de lo esperado para su familia, merece una evaluación médica. En algunos casos puede tratarse de problemas nutricionales; en otros, de enfermedades hormonales, digestivas o metabólicas, recuerda que cuando un niño se enferma a repetición su peso se detiene y con ello su crecimiento.

2. Revisa su visión

Muchos niños no dicen que ven mal, simplemente se acercan demasiado al cuaderno, entrecierran los ojos para mirar el pizarrón o pierden interés por leer.

A veces los padres piensan que el niño está distraído, cuando en realidad no alcanza a ver con claridad. Un examen oftalmológico puede detectar estos problemas antes de que afecten el aprendizaje.

3. Revisa su salud bucal

Una caries no solo produce dolor, también puede dificultar la alimentación, alterar el sueño, favorecer infecciones y afectar el rendimiento escolar. Una revisión odontológica antes del inicio de clases permite tratar problemas sencillos antes de que se conviertan en urgencias.

4. Revisa su alimentación

Cada vez vemos más niños con sobrepeso, obesidad o, por el contrario, con bajo peso para su edad. El regreso a clases es un buen momento para revisar los hábitos de alimentación de toda la familia. La programación de desayunos saludables y loncheras que van hacer enviadas, el desayuno debe incluir una fuente de proteína, las bebidas azucaradas deberían evitarse y las frutas y verduras deben formar parte de la rutina diaria. Si existen dudas sobre el crecimiento, el peso o la alimentación, una valoración por nutrición puede ser de gran ayuda.

5. Revisa las vacunas y conversa con tu médico sobre la desparasitación

Antes de iniciar un nuevo año escolar verifica que el carné de vacunación esté completo, las vacunas siguen siendo una de las herramientas más efectivas para prevenir enfermedades infecciosas.

También es un buen momento para conversar con el médico sobre la desparasitación. En nuestro medio todavía existen niños que viven en lugares donde no siempre se garantiza agua potable o un adecuado sistema de saneamiento. Otros presentan diarreas repetidas, dolor abdominal frecuente, pérdida de peso o antecedentes de parasitosis en la familia.

En estos casos, la desparasitación puede ser una medida útil. No todos los niños necesitan recibir antiparasitarios de forma rutinaria; la decisión debe tomarse según la edad, los síntomas, el lugar donde viven y la valoración médica.

¿Y los exámenes de sangre?

No todos los niños necesitan análisis de laboratorio cada año.

Sin embargo, cuando existe cansancio persistente, anemia, talla baja, sobrepeso, obesidad, pubertad precoz o tardía, bajo rendimiento escolar o antecedentes familiares de enfermedades como diabetes o alteraciones de la tiroides, el médico puede solicitar estudios como biometría hemática, glucosa, ferritina, función tiroidea, vitamina D u otros exámenes según cada caso.

Los análisis deben responder a una sospecha clínica y no convertirse en una rutina innecesaria. Antes de comprar la última mochila o los cuadernos del nuevo año, dedica una mañana a revisar la salud de tus hijos.

Un niño que ve bien, escucha bien, crece adecuadamente, tiene sus vacunas al día y mantiene hábitos saludables tendrá mejores oportunidades para aprender, jugar y disfrutar de la escuela. Porque el mejor regalo para este regreso a clases no cabe dentro de una mochila; es una buena salud que lo acompañe durante todo el año escolar.