El asombroso observatorio James Webb (JWST) parte 2

El telescopio James Webb descubrió galaxias complejas, mucho más antiguas de lo pensado.

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No podemos solamente hablar de la tecnología de despliegue de este observatorio espacial qué fue lanzado a espacio desde la Guayana francesa el 25 de diciembre de 2021 con el más grande regalo para los astrónomos y fanáticos sin comentar sus descubrimientos científicos asombrosos desde que está operativo más de 1 600,000 km de su punto de despegue, el planeta tierra.

Los primeros comentarios de astrónomos familiarizados con el equipo señalan que el hecho de que este telescopio encuentre tantas galaxias de disco es otra señal del poder de este instrumento y ha ayudado a corregir ideas que dábamos por correcta. Ahora sabemos que la estructura se forma antes del universo con mucho mayor antelación a las que nadie había anticipado.

Esto es porque el JWST permitió descubrir que galaxias conforma tan delicadas con estructuras complejas como brazos o anillos espirales podían haber existido ya hace 3700 millones de años después del Big Bang en lugar de 6000 millones de años

El astrónomo Jed McKinney de la Universidad de Texas a través del JWST (Webb) logró observar la antigua galaxia AzTECC71 nacida solo 900 millones de años después del Big Bang y cuando el universo estaba girando sobre sus primeras estrellas, miles de millones de años antes de que naciera nuestro sistema solar. Este haz de luz sobre una misteriosa región oscura en el centro de la Vía Láctea, apodada el ladrillo por la NASA, muy difícil de enfocar con los telescopios anteriores, ya que aparece y desaparece, pero ahora se confirma su existencia.

También dentro de nuestra galaxia y el sistema solar se confirmó el hallazgo de una corriente en chorro tipo jet en el planeta Júpiter que se mueve a velocidades que sobrepasan los 500 km/h, superando ampliamente la velocidad de los vientos más fuertes que se dan en la tierra.

Otro de los descubrimientos en este corto periodo de un año ha sido observar una pequeña mancha de una fotografía con 13,400 millones de años a cuestas, lo que se trata una de las más antiguas galaxias del universo, en realidad la más antigua jamás observada por un ser humano y 70 millones de años más joven que sistema estelar más antiguo conocido. Se la ha llamado galaxia de Maisie nombre en honor a la hija de Stephen Finkelstein profesor de astronomía de la Universidad de Texas e investigador principal del CEERS que determinó la formación de esta galaxia en aproximadamente 366 millones de años, pero qué análisis posteriores indicaron que en realidad son 390 millones de años después del Big Bang mediante medición de la luz en imágenes a través de distintos filtros de frecuencia (fotometría).

También se ha identificado en este corto tiempo el agujero negro más supermasivo y distante que aparece 570 millones de años después del Big Bang en la galaxia CEERS 1019. Este antiguo agujero negro que es apenas 9 millones de veces más pesado que nuestro sol y que se diferencia de los otros agujeros negros supermasivos en el universo primitivo que pesan más de 1000 millones de masas solares, lo que les da más brillantes y las hace más fáciles de detectar. Esto nos lleva a pensar que habrá muchos más agujeros negros en todas las partes del universo.

También con este equipamiento se ha podido realizar mediciones de la expansión del universo que ha sido calculada y se ha conocido como constante de Hubble; pero con imágenes de la nebulosa de Orión comparables con las de las mediciones anteriores, actualmente se encuentra valores distintos a los valores basados en observaciones telescópicas previas según el astrónomo Adam Riess De la Universidad Johns Hapkins y Premio Nobel de física en 2011.

Cómo vemos, con este nuevo telescopio o mejor observamos con el juguete más caro del mundo lo que trae para la astronomía y el conocimiento. Estamos viviendo ya no una evolución de la ciencia cuyo progreso ha ido siempre a la par del avance tecnológico de los telescopios desde la época de Galileo; sino una revolución del conocimiento por la velocidad exponencial que nos trae esta era de la transformación tecnológica en todas las áreas del conocimiento humano clarificando viejos conceptos y desarrollando nuevas hipótesis y tesis que avanzarán la razón de nuestra existencia en el planeta tierra y como parte integral del universo

En otras palabras, el filósofo y sabio Baruch Spinoza ya en el siglo XVI señalo que el hombre debía guiarse por la razón; ¡y todo en la naturaleza de guiarse por las leyes naturales!