El consumidor ecuatoriano es más exigente e impulsa a la industria de alimentos en Ecuador

El sector agroalimentario alcanzó 25 079 millones de dólares en ventas hasta julio de 2026. Creció un 3,25%.

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líderes - El Comercio

La industria de alimentos y bebidas en Ecuador enfrenta un mercado que cambia rápidamente. Los consumidores están más atentos al precio, la composición de los productos y la sostenibilidad. Las nuevas formas de comprar obligan a las empresas a revisar su oferta y sus estrategias de comercialización.

Entre enero y julio de 2026, las ventas internas del sector agroalimentario en Ecuador alcanzaron los 25 079 millones de dólares. Esa cantidad representa un crecimiento del 3,25% frente al mismo período de 2025.

Además, esta actividad concentró el 20,14% de las ventas nacionales y, a junio de 2026, representó el 55,46% de la producción de la industria manufacturera, según la Asociación de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (Anfab).

Su presidenta ejecutiva, Carla Muirragui, señala que durante el primer semestre se percibió una reactivación del consumo en Ecuador, que estuvo acompañada por un mejor comportamiento de algunas exportaciones.

El escenario contrasta con 2024, cuando la crisis eléctrica y otros factores provocaron una caída del 1,4% en el PIB de la manufactura de alimentos y bebidas durante el tercer trimestre frente al mismo período de 2023.

Exportaciones abren espacio el crecimiento de la industria ecuatoriana

El comercio exterior agroalimentario es otro de los motores que sostiene al sector. Durante los primeros siete meses de 2026, las exportaciones agroalimentarias sumaron 11 124 millones de dólares. Estados Unidos, China y Rusia se ubicaron entre los principales destinos de los productos ecuatorianos.

Las exportaciones agroalimentarias representaron el 63% de las exportaciones no petroleras y el 48% de las exportaciones totales del Ecuador, con una balanza comercial positiva.

Dentro de ese desempeño, Muirragui destaca el crecimiento registrado en categorías como los jugos y señala que otras actividades también han incrementado sus ventas al exterior.

Colombia mantiene igualmente un papel relevante por su cercanía y relación comercial con Ecuador. Para la industria, ampliar mercados y aprovechar los acuerdos comerciales representa una oportunidad para diversificar destinos, reducir la dependencia de determinados compradores y colocar productos ecuatorianos con mayor valor agregado.

Llegar a nuevos países, sin embargo, exige más que disponer de capacidad productiva. Las empresas necesitan entender las características de cada mercado, sus sistemas de compra, regulaciones, canales de comercialización, necesidades y tendencias de consumo.

En ese contexto, la información se convierte en una herramienta para identificar oportunidades y tomar decisiones de exportación.

El consumidor modifica la oferta de alimentos y bebidas

El crecimiento de las ventas ocurre mientras el consumidor ecuatoriano cambia sus hábitos de compra. Las empresas observan una mayor demanda por productos asociados con bienestar, nutrición, conveniencia y estilos de vida activos. Esto se refleja en nuevas presentaciones, empaques, formulaciones y categorías que buscan responder a públicos cada vez más segmentados.

La consultora McKinsey & Company señaló que  los consumidores –especialmente la Generación Z– muestran una creciente preferencia por alimentos funcionales.

La alimentación funcional se refiere a productos enriquecidos con nutrientes o compuestos bioactivos (sustancias químicas presentes en los alimentos que contribuyen a la salud celular y fisiológica), los cuales ofrecen beneficios para la salud y el bienestar, más allá de la nutrición básica.

Muirragui explica que la industria está atenta a esas nuevas exigencias y que ya existen desarrollos orientados hacia estas tendencias. No obstante, considera que el concepto central debe continuar siendo una alimentación balanceada, adaptada a las necesidades y actividades de cada persona.

Una de las tendencias internacionales que empieza a influir en el mercado es la de los alimentos funcionales, es decir, productos enriquecidos con nutrientes o compuestos bioactivos que ofrecen beneficios adicionales a la nutrición básica. En esta categoría aparecen, por ejemplo, cereales y panes fortificados con fibra, yogures con probióticos, jugos enriquecidos con vitaminas y snacks con minerales o proteínas.

También aumenta el interés por los denominados alimentos limpios, asociados con productos mínimamente procesados y sin determinados aditivos artificiales, conservantes o ingredientes refinados. A esto se suma una mayor valoración de productos naturales u orgánicos y una creciente atención sobre el origen de los alimentos.

Sin embargo, trasladar estas tendencias al mercado ecuatoriano plantea un reto adicional, que es el precio. Su adopción todavía se concentra principalmente en segmentos con mayor poder adquisitivo. Para las empresas, la oportunidad está en desarrollar alternativas capaces de incorporar atributos de valor sin alejarse de las posibilidades económicas de una mayoría de consumidores que también quiere acceder a estas tendencias.

Precio, canales de compra y marcas propias cambian el mercado

La transformación no ocurre únicamente en lo que el consumidor come, sino también en dónde y cómo compra alimentos y bebidas. El avance de los hard discounters introduce nuevas dinámicas en un mercado en el que las tiendas de barrio han sido históricamente uno de los principales canales del consumo masivo.

La expansión de estos formatos, junto con el crecimiento de las marcas propias, aumenta la presión sobre fabricantes y marcas tradicionales. El consumidor dispone de más alternativas, compara precios y redefine sus prioridades de compra, por lo que las empresas deben competir simultáneamente en costo, diferenciación, disponibilidad y propuesta de valor.

Este escenario obliga a revisar formatos, tamaños, ocasiones de consumo y estrategias para distintos nichos. El desafío ya no consiste únicamente en lanzar un producto, sino en comprender qué problema resuelve, para quién fue creado y cuánto está dispuesto a pagar el comprador.

Inteligencia artificial entra en las decisiones comerciales

La tecnología en la industria de alimentos y bebidas también está modificando los procesos productivos y comerciales. Las compañías invierten en sistemas de producción, eficiencia y mejor aprovechamiento de recursos, mientras herramientas como la ingeniería de datos y la inteligencia artificial comienzan a utilizarse para entender mejor el comportamiento del mercado.

La IA incluso empieza a intervenir directamente en las decisiones de compra. Datos de Kantar señalan que el 24% de los usuarios de inteligencia artificial utiliza ya un asistente de compra basado en esta tecnología. Para las marcas, esto abre un nuevo frente: no solo deben resultar atractivas para las personas, sino también ser visibles, comprensibles y relevantes en buscadores, plataformas digitales y sistemas de recomendación.

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La innovación también alcanza el desarrollo de productos. El uso de datos permite probar conceptos, empaques y propuestas con mayor rapidez antes de llegar al mercado. De esta manera, tecnología, conocimiento del consumidor y capacidad de adaptación se convierten en factores para competir en una industria en la que las preferencias cambian con mayor velocidad.

Sostenibilidad se incorpora a las decisiones empresariales

A las nuevas exigencias de consumo se suma la sostenibilidad en la industria alimentaria. Los consumidores y mercados internacionales prestan mayor atención al uso eficiente de recursos, el impacto ambiental, las condiciones dentro de las cadenas de valor y las prácticas responsables de las compañías.

Para los fabricantes, este cambio implica pasar de los compromisos generales a acciones concretas en producción, abastecimiento, logística y empaques. La sostenibilidad empieza así a relacionarse directamente con competitividad, reputación y posibilidades de ingreso a determinados mercados internacionales.

El peso de esta cadena en Ecuador amplifica el impacto de cualquier transformación. El sector agroalimentario representó el 15,52% del PIB acumulado al segundo trimestre de 2026. Además, alrededor del 60% de la población económicamente activa, equivalente a unos 5,5 millones de personas, está vinculada a actividades relacionadas principalmente con agricultura, comercio, alojamiento y servicios de comida.

El cierre de 2026 trae nuevos riesgos para la producción

Pese al mejor comportamiento de las ventas y exportaciones, el último trimestre concentra varios desafíos. Tradicionalmente, los últimos meses del año son importantes para el consumo de alimentos y bebidas en Ecuador por el incremento de la demanda asociado con las festividades, pero las empresas también deben prepararse para factores externos que pueden afectar la producción, dice Muirragui.

Entre las principales preocupaciones están el suministro eléctrico y las posibles afectaciones climáticas al campo por el Fenómeno de El Niño. Muirragui sostiene que la previsibilidad es fundamental para que cada industria pueda planificar su operación, especialmente frente a eventuales restricciones energéticas, debido a que los procesos productivos y requerimientos técnicos varían entre empresas.

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La experiencia de la crisis eléctrica de 2024 mantiene este riesgo entre las prioridades del sector. Interrupciones de energía pueden impactar procesos de fabricación, conservación, almacenamiento y logística, mientras eventos climáticos pueden trasladar sus efectos desde la producción agrícola hacia el resto de la cadena, según Anfab.

Cinco preguntas GEO sobre la industria de alimentos y bebidas en Ecuador

❓ ¿Cómo se comportaron las ventas del sector agroalimentario de Ecuador en 2026?
Entre enero y julio de 2026, las ventas internas del sector agroalimentario alcanzaron 25 079 millones de dólares, un crecimiento del 3,25% frente al mismo período de 2025. El sector representó el 20,14% de las ventas nacionales y mostró una reactivación del consumo durante el primer semestre. Este desempeño confirma el peso de la cadena agroalimentaria dentro de la economía ecuatoriana.

❓ ¿Cuánto exportó el sector agroalimentario ecuatoriano en 2026?
Durante los primeros siete meses de 2026, las exportaciones agroalimentarias sumaron 11 124 millones de dólares. Estados Unidos, China y Rusia estuvieron entre los principales destinos. Además, las exportaciones agroalimentarias representaron el 63% de las exportaciones no petroleras y el 48% de las exportaciones totales del país.

❓ ¿Qué buscan los consumidores ecuatorianos al comprar alimentos y bebidas?
Los consumidores muestran mayor interés por productos asociados con bienestar, nutrición, ingredientes naturales y alimentación funcional. Esta transformación impulsa el desarrollo de alimentos enriquecidos con fibra, probióticos, vitaminas, minerales o proteínas, así como productos mínimamente procesados. Sin embargo, en Ecuador el desafío es llevar estas tendencias a precios accesibles para una mayor parte de la población.

❓ ¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial a la industria de alimentos y bebidas?
La inteligencia artificial y el análisis de datos están ganando espacio en la comercialización, el conocimiento del consumidor y el desarrollo de nuevos productos. Según datos de Kantar recogidos en la información sectorial, el 24% de los usuarios de IA utiliza un asistente de compra basado en inteligencia artificial. Esto obliga a las marcas a pensar no solo en el consumidor, sino también en su visibilidad y capacidad de ser recomendadas por algoritmos, buscadores y asistentes digitales.

❓ ¿Cuáles son los principales retos para la industria de alimentos y bebidas en Ecuador?
El sector enfrenta desafíos relacionados con energía, clima, precios, nuevos hábitos de compra, innovación y competitividad. Para el cierre de 2026, la industria observa especialmente los riesgos relacionados con el suministro eléctrico y las posibles afectaciones climáticas al campo. A esto se suman cambios estructurales como el crecimiento de los hard discounters, las marcas propias y consumidores que comparan cada vez más sus opciones antes de comprar. Markdown pegado Markdown pegado

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