
La experiencia de comer en Pollo Campero comienza a extenderse más allá de sus restaurantes. La cadena relanzó en Ecuador, este miércoles 12 de agosto del 2026, su aplicación móvil, con una propuesta que combina pedidos digitales, beneficios y recompensas para sus clientes.
La apuesta forma parte de un proceso más amplio de transformación digital de la marca. La tecnología busca facilitar la compra, pero también fortalecer la relación con consumidores que se mueven cada vez con mayor naturalidad entre los canales físicos y digitales.
El lanzamiento coincide, además, con una etapa de expansión de Pollo Campero en Ecuador. Actualmente cuenta con 27 restaurantes y prevé cerrar 2026 con 29. Su estrategia de largo plazo contempla llegar a 50 establecimientos en el país.
La nueva plataforma permite realizar pedidos en pocos pasos, seleccionar opciones de entrega o retiro y encontrar el restaurante más cercano mediante georreferenciación.
El objetivo es integrar los distintos puntos de contacto con el consumidor. Una compra puede comenzar en el teléfono y terminar en el restaurante, mientras los beneficios obtenidos acompañan al usuario dentro del ecosistema de la marca.
“Significa estar más cerca de los clientes, llegar a nuevos consumidores y estar a la vanguardia de lo que es hoy el mundo digital y la transformación”, explicó Ana María Ulloa, gerente de Marketing de Pollo Campero.
La ejecutiva señala que uno de los desafíos fue conseguir que la herramienta pudiera ser utilizada por públicos de diferentes edades y niveles de familiaridad con la tecnología.
Por eso, el desarrollo puso énfasis en una navegación amigable e intuitiva. El proyecto tomó varios meses e involucró análisis financieros, definición de estrategias y trabajo con socios especializados en fidelización.
Uno de los principales componentes de la nueva aplicación es Desafío Campero, un programa diseñado para premiar la fidelidad desde el registro.
Cada nuevo usuario recibe una porción de papas gratis como bienvenida. Después, por cada 20 dólares en compras acumuladas, avanza a un nuevo nivel y puede acceder a distintas recompensas.
Los beneficios incluyen productos como gelatinas, tiras de pollo, papas, ensaladas y combos completos. La dinámica incorpora elementos de gamificación, de manera que cada compra permite progresar dentro del programa.
La plataforma también incorpora cashback en las órdenes, que se transforma en saldo disponible para compras futuras. De esta manera, Campero busca que la aplicación no funcione únicamente como una herramienta para ordenar comida, sino como un canal permanente de relación con sus consumidores.
Los usuarios registrados cuentan, además, con un 20% de descuento por cumpleaños.
La aplicación está disponible para la operación nacional de Pollo Campero. Los beneficios se integran con sus 27 restaurantes en Ecuador, lo que permite conectar la experiencia presencial con los canales digitales.
“Cuando diseñamos la app estuvimos dispuestos a mostrarle a todo tipo de targets y de usuarios para que fuera intuitiva y todo el público la pudiera manejar”, señaló Ulloa.
Esa estrategia responde a un cambio en los hábitos de consumo. El teléfono ya no funciona únicamente como un medio para solicitar una entrega. También permite decidir qué comprar, localizar establecimientos, ordenar con anticipación y administrar recompensas.
Para la compañía, esa integración representa una evolución de una relación construida durante más de dos décadas alrededor de uno de sus principales activos: el sabor de Pollo Campero.
La historia de la marca comenzó en Guatemala en 1971 y un año después llegó a El Salvador. Desde entonces, su expansión la llevó a diferentes mercados, con Estados Unidos convertido en uno de sus principales polos de crecimiento.
Actualmente, Campero cuenta con alrededor de 450 restaurantes en el mundo. De acuerdo con cifras proporcionadas por la compañía, aproximadamente 165 están en Guatemala, 150 en Estados Unidos y cerca de 70 en El Salvador. La marca también mantiene presencia en otros países de Centroamérica y en España.
A Ecuador llegó en 1997. La actual operación asumió el negocio en 2003, cuando existían cinco establecimientos.
“Hoy la operación de Campero cuenta con 27 locales”, explicó Enrique Heller, CEO de la compañía. Según el ejecutivo, la operación ecuatoriana representa alrededor del 6% del Grupo Campero a escala mundial y constituye su mayor franquicia.
El crecimiento físico continuará en paralelo con la transformación digital.
Actualmente, la cadena tiene presencia en Quito y sus valles, Guayaquil, Ambato, Ibarra y Santo Domingo. Guayaquil cuenta con tres establecimientos y concentrará las dos siguientes aperturas previstas para este año.
Con ellas, Pollo Campero proyecta terminar 2026 con 29 restaurantes, cinco de ellos en Guayaquil.
El plan tiene un horizonte todavía mayor. La operación ecuatoriana mantiene un contrato de desarrollo de área con la marca que establece compromisos de expansión para un período de diez años.
La meta es alcanzar 50 locales en Ecuador, lo que supondrá abrir 23 establecimientos adicionales respecto de la red actual.
La expansión física y el desarrollo digital avanzan así como partes de una misma estrategia. Para Pollo Campero, crecer ya no significa únicamente inaugurar restaurantes. También implica ampliar los puntos de contacto con sus clientes y conseguir que su propuesta esté disponible, como resume la propia marca, “a un tap del sabor”.

