
El Mundial de la FIFA 2026 no solo rompió récords de audiencia. También marcó un antes y un después para la industria de los pronósticos deportivos en Ecuador, que registró un crecimiento estimado del 71% frente a la edición de Qatar 2022.
En Ecuador, esta tendencia fue evidente, ya que el tráfico hacia las plataformas especializadas aumentó un 50%, impulsado principalmente por los partidos de la selección.
Este crecimiento refleja una transformación en la manera en que los aficionados viven el fútbol.
El seguimiento en tiempo real de estadísticas, el análisis de cada jugada y la interacción digital han convertido la experiencia deportiva en una participación cada vez más activa.
No obstante, el incremento de usuarios también plantea nuevos desafíos para la industria.
Cada gran torneo incorpora miles de personas que participan por primera vez, lo que hace indispensable fortalecer un ecosistema basado en la seguridad, la transparencia y la protección de los usuarios.
“El éxito de este sector no debe medirse solo por cuántas personas se suman, sino por la confianza que somos capaces de generar. Reglas claras y tecnología enfocada en cuidar al usuario garantizan que ganen los ciudadanos, el Estado y se fortalezca todo el ecosistema”, afirmó Liliana Zuluaga, directora ejecutiva de Ecuabet.
En este contexto, cobra mayor relevancia operar dentro de un marco regulado que promueva estándares de transparencia, supervisión y buenas prácticas. Un entorno formal permite ofrecer mayores garantías a los usuarios, fortalecer la confianza en apuestas deportivas y contribuir al desarrollo responsable del sector.
Los operadores autorizados desempeñan un papel fundamental mediante la implementación de procesos de verificación de identidad, protección de datos personales, garantías para el pago de premios y mecanismos orientados a prevenir actividades ilícitas, consolidando un entorno digital más seguro para todos los participantes.
La experiencia de Brasil muestra el impacto que puede tener un mercado formalizado. Durante 2025, el país recaudó alrededor de 1 864 millones de dólares en impuestos provenientes de esta actividad, reflejando cómo un marco regulado puede impulsar la inversión, fomentar empleo especializado y aportar recursos al Estado.
A este proceso también se suma la evolución tecnológica. Actualmente, las plataformas reguladas incorporan reconocimiento biométrico, sistemas de seguridad con estándares bancarios e inteligencia artificial para identificar comportamientos de riesgo y fortalecer la protección de los usuarios.
Para Ecuabet, el crecimiento que dejó el Mundial representa una oportunidad para seguir promoviendo una industria basada en la confianza, la innovación y la transparencia. En un entorno donde cada vez más personas participan de forma digital, consolidar una cultura de juego responsable y fortalecer los estándares de regulación serán factores determinantes para la sostenibilidad del sector en los próximos años.