Mujeres y liderazgo en los directorios, lecciones del conversatorio de la UEES, en Quito

Mujeres líderes revelan cómo transformar los directorios: mentoría, equidad y visión humana para superar las brechas empresariales.

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En un país donde solo el 8% de mujeres presiden directorios, los testimonios de líderes empresariales muestran que abrirse espacio en las juntas sigue siendo un desafío, pero también una oportunidad de transformación. Así, las mujeres adquieren un liderazgo en los directorios de las empresas y brindan

La conversación organizada por Succexion y la Universidad Espíritu Santo (UEES), reunió a voces que compartieron estrategias, experiencias y advertencias sobre cómo cambiar la lógica de los directorios y el papel que ocupan las mujeres en ellos. El diálogo fue moderado por Ana Changuín, directora de la UESS, en Quito.

Liderazgo de mujeres en los directorios

Desde su experiencia como presidenta del directorio de la Empresa Operadora Metro de Medellín Transdev (EOMMT), Verónica Sevilla expuso un panorama lleno de contrastes. Señaló que el sistema aplicó una política de equidad que buscó un balance 50/50 en los directorios, con resultados visibles: cerca del 40% de los cargos operativos están hoy en manos de mujeres.

Sin embargo, reconoció la dificultad de encontrar ingenieras y operadoras ferroviarias en Ecuador, por la falta de formación en transporte sostenible. Ante ello, la empresa buscó talento en lugares poco habituales, incluyendo zonas rurales e incluso comunidades indígenas de Otavalo, incorporando mujeres a roles históricamente masculinos.

Para Sevilla, las medidas afirmativas como la cuota son herramientas necesarias, aunque insiste en que la prioridad debe ser siempre “el mejor talento para el puesto”.

También remarcó que las mujeres, con su liderazgo, aportan a los directorios una mirada dirigida hacia los detalles sociales y en el enfoque humano. Es un complemento indispensable frente a la visión estratégica más frecuente en los hombres.

Oportunidades para nuevas generaciones de mujeres con liderazgo

Sevilla insistió en la importancia de la mentoría femenina: abrir espacios, acompañar a las jóvenes en su crecimiento profesional y darles visibilidad dentro de los directorios.

Recordó además que liderar un servicio público como el Metro implica desafíos adicionales, pues se cruza lo político con lo técnico, lo que exige mantener la independencia y el criterio.

Sevilla subrayó que, en áreas de contacto directo con los usuarios —como los agentes de estación—, las mujeres han mostrado un desempeño destacado en gestión de pasajeros. Para ella, el cambio ya se percibe en Ecuador: cada vez más directorios se acercan a la paridad.

La disciplina y el poder de decidir

En la charla también intervino Pierángela Sierra, directora ejecutiva de la aplicación Tipti compartió cómo su disciplina personal —expresada en la organización estricta de horarios— le permitió mantenerse enfocada y crear ambientes laborales menos cargados de presiones.

Su mensaje giró en torno a la capacidad de decisión: no solo se trata de ocupar una silla, sino de ejercer liderazgo real, influir en las discusiones y orientar a la organización hacia resultados sostenibles.

El peso de las estructuras tradicionales

Por su parte, Roberto Salas, con amplia trayectoria en el ámbito financiero y académico, advirtió sobre la necesidad de que las empresas trasciendan la lógica del balance económico y asuman una visión estratégica más amplia.

Salas destacó que aún existen asimetrías marcadas entre hombres y mujeres en los procesos de selección y en la manera en que se valoran las intervenciones dentro de los directorios.

Según explicó, la diversidad no solo es un principio de justicia, sino también una condición que enriquece el pensamiento estratégico de cualquier organización.

Un mensaje transversal para el liderazgo de las mujeres

A lo largo de la jornada, los tres coincidieron en un punto clave: el camino hacia directorios más equilibrados no depende solo de políticas de cuota, sino también de un cambio cultural que reconozca el valor de las mujeres como decisoras.

Ese cambio exige tanto formación técnica como confianza en las propias capacidades, y requiere de empresas dispuestas a abrir espacios de desarrollo real.

La conversación cerró con una visión compartida: las mujeres ya no deben limitarse a ocupar un lugar simbólico en las juntas. Deben asumir su rol como transformadoras del mundo empresarial. Los directorios más inclusivos no solo son una meta deseable, sino una necesidad estratégica para las organizaciones que buscan responder a los retos sociales, económicos y políticos del país.