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En Ecuador, la principal causa de muerte dejó de estar asociada a enfermedades infecciosas, provocadas por virus o bacterias.
Ahora, Ecuador enfrenta una crisis silenciosa: las enfermedades no transmisibles (ENT), vinculadas a factores como el estilo de vida y condiciones metabólicas.
Estas representan más del 61,4% de las muertes en el país y más del 70% a nivel global, según la Organización Mundial de la Salud.
Las enfermedades cardiovasculares lideran con el 24% de las defunciones. La hipertensión afecta al 19,8% de la población y la diabetes al 5,5%, con cerca de 37 mil nuevos casos al año.
Sin embargo, el impacto no es solo físico: el 45% de los pacientes cardíacos presenta depresión o ansiedad, y el 30% de quienes sobreviven a un infarto desarrolla fallas de memoria.
Menos del 10% recibe atención en salud mental, evidenciando una brecha crítica.
Más allá de cifras aisladas, la evidencia demuestra que no se trata de crisis independientes del corazón, el cerebro o la salud mental. Es una sola crisis sistémica que requiere un abordaje integral.
Frente a esta realidad, Laboratorios Bagó del Ecuador presentó HumanSync, un concepto que fortalece la sincronía entre cerebro y corazón.
HumanSync integra cardiología, metabolismo, neurología y salud mental, con un enfoque basado en evidencia para la prevención y manejo de las enfermedades no transmisibles.
Este modelo busca reducir la carga de enfermedad, previniendo hipertensión, diabetes, infartos, accidentes cerebrovasculares, trastornos de salud mental y deterioro cognitivo.
También mejora la calidad de vida, preservando el funcionamiento integral, el equilibrio emocional y la salud cardiovascular.
El enfoque asegura la sostenibilidad del sistema mediante capacitación médica continua, protocolos integrados, colaboración público-privada y telemedicina.
Este enfoque sitúa la salud mental en el centro de la prevención. El estrés y la ansiedad no solo son consecuencias, sino detonantes que elevan la presión arterial y aceleran el deterioro cognitivo.
Generan una “cascada de enfermedad” que conecta mente, cerebro y corazón.
“Hoy sabemos que el deterioro cognitivo y los trastornos de salud mental están interrelacionados y responden a factores cardiometabólicos no controlados. Con HumanSync buscamos que los médicos identifiquen estos riesgos a tiempo y los aborden de forma integral”, comentó Viviana Aguayo, gerente de Producto de la Línea Neuropsiquiatría de Laboratorios Bagó.
Como parte de este concepto, Laboratorios Bagó impulsó un programa de capacitación médica continua gratuita con referentes internacionales como el Dr. Adrian Baranchuk y el Dr. Luis Ignacio Brusco. Ambos son referentes en neurología y psiquiatría, liderando espacios de formación en el país.
Durante su intervención, se abordó la salud desde una perspectiva integral. El Dr. Brusco analizó los desafíos psicosociales y el impacto de la pospandemia en el sistema nervioso central. Destacó que la salud es un estado completo bienestar físico, mental y social.
Por su parte, el Dr. Baranchuk profundizó en la interconexión entre el cerebro y el corazón. Afirmó que no solo un corazón afectado deteriora la salud mental; emociones sostenidas como el estrés generan un impacto directo sobre el corazón.
Tannya Montenegro, Gerente de Producto de la Línea Cardio Metabólica de Laboratorios Bagó aseguró: “El desafío ya no es solo prevenir un infarto, sino evitar la cascada de consecuencias en el cerebro y la salud mental”. Durante la visita de los médicos especialistas se desarrollaron talleres dirigidos a médicos ecuatorianos para fortalecer sus capacidades en un enfoque integrado.
Esta propuesta busca generar un efecto multiplicador en la atención a pacientes donde el acceso a formación especializada es limitado. A través de educación médica continua e integración de especialidades, HumanSync impulsa un abordaje más preventivo e integral.