
En Latinoamérica, existe una superstición muy conocida: la sal trae mala suerte. Sin embargo, Cris-Sal, la sal de Ecuador, transformó esta creencia en una forma de apoyar a la Selección ecuatoriana.
Después de la derrota ante Costa de Marfil y el empate frente a Curazao, la conversación sobre la supuesta “maldición de Rocky” generó una reacción antes del partido definitivo contra Alemania.
Así, Cris-Sal se unió a La Escuela de los Chefs para crear un snack inspirado en uno de los sabores más representativos de Alemania, preparado con un ingrediente muy particular: sal ecuatoriana.
Los snacks fueron entregados a hinchas alemanes en los alrededores del estadio mediante dinámicas de trivia realizadas por un periodista deportivo.
De esta manera, Cris-Sal llevó de forma simbólica la tradicional “sal” latinoamericana hasta el rival.
Finalmente, Ecuador venció a Alemania y consiguió la clasificación a la siguiente ronda.
Con esta iniciativa, Cris-Sal continúa desarrollando una plataforma de comunicación que transforma una de las supersticiones más populares del fútbol en una forma diferente de alentar a la Tricolor.