Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El colesterol elevado puede permanecer durante años sin presentar señales claras. Incluso personas jóvenes o con un peso normal pueden tener niveles altos sin saberlo, mientras aumenta su riesgo cardiovascular, según la información entregada por Laboratorios Bagó del Ecuador.
La compañía señala que un análisis de sangre es la forma de conocer los niveles de colesterol. El riesgo se relaciona principalmente con el colesterol LDL, conocido como “malo”, que cuando permanece elevado puede favorecer la acumulación de placa en las arterias.
El colesterol HDL, conocido como “bueno”, participa en el transporte del colesterol hacia el hígado para su eliminación. El documento también recoge que el colesterol elevado es considerado un factor de riesgo modificable de enfermedades cardiovasculares.
Una de las dificultades para detectar el colesterol elevado es que puede avanzar sin producir molestias.
Cuando el riesgo cardiovascular comienza a manifestarse, pueden presentarse señales relacionadas con problemas de circulación, como dolor o presión en el pecho durante el esfuerzo, dolor o calambres en las piernas al caminar y, en casos más graves, dificultad repentina para hablar, debilidad de un lado del cuerpo o alteraciones de la visión.
“El colesterol elevado puede permanecer durante años sin producir síntomas. Por eso, esperar a sentir una molestia para realizarse un control puede retrasar la detección”, explica Harold Álvarez, asesor médico de Laboratorios Bagó.
Según el especialista, conocer los niveles permite identificar el riesgo y actuar antes de que aparezca una complicación cardiovascular.
La ausencia de síntomas puede generar una falsa sensación de seguridad, especialmente cuando se piensa que el colesterol elevado afecta únicamente a personas mayores o con sobrepeso.
El material entregado cita una investigación de la Universidad Técnica del Norte, realizada en Ecuador con estudiantes de Psicología. El estudio encontró una prevalencia de dislipidemias del 59,39%. Además, el 69,09% presentó LDL elevado y el 56,36%, colesterol total elevado.
El documento destaca que el 54,55% de los participantes tenía un estado nutricional normal, como una muestra de que la apariencia física no permite determinar por sí sola los niveles de colesterol.
Entre los factores que también pueden influir se mencionan los antecedentes familiares, la genética, el sedentarismo, el tabaquismo, la diabetes y la hipertensión.
Asimismo, la hipercolesterolemia familiar puede elevar el LDL desde edades tempranas. El documento señala que las recomendaciones de 2026 de la AHA y el ACC prestan especial atención a jóvenes con niveles de LDL de 160 mg/dL o más o con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura.
Un análisis de sangre puede revelar si los niveles de colesterol se encuentran elevados.
El perfil lipídico mide el colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos. Sus resultados deben analizarse junto con otros factores de riesgo.
El documento también indica que las recomendaciones actuales aconsejan medir al menos una vez durante la vida adulta la lipoproteína(a), un tipo de grasa en la sangre que puede aportar información adicional sobre el riesgo cardiovascular.
La recomendación central es no esperar a que aparezca una señal para descubrir una condición que puede detectarse antes.
Laboratorios Bagó señala que la prevención comienza por conocer los niveles de colesterol y los antecedentes familiares, pero también incluye hábitos cotidianos.
Entre ellos se encuentran reducir el consumo de grasas saturadas y evitar las grasas trans, priorizar frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, realizar actividad física regularmente y reducir el sedentarismo.
También se recomienda no fumar, limitar el consumo de alcohol y mantener controladas la presión arterial y la glucosa.
Los controles médicos periódicos adquieren especial importancia cuando existen antecedentes familiares de colesterol elevado o enfermedad cardiovascular prematura. El documento también recomienda seguir el tratamiento indicado por un profesional cuando los cambios en el estilo de vida no sean suficientes.
La prevención cobra especial relevancia durante septiembre. El 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón y, según el material entregado, en 2026 la Federación Mundial del Corazón impulsa la campaña ‘Don’t Miss a Beat’, enfocada en las señales ocultas de las enfermedades cardíacas.
En Ecuador, el documento menciona al programa HEARTS, impulsado por el Ministerio de Salud Pública con apoyo de la OPS/OMS, como parte del abordaje y control del riesgo cardiovascular.
El mensaje planteado por Laboratorios Bagó es que sentirse bien no garantiza que el colesterol esté bajo control. Medir sus niveles permite conocerlos antes de que aparezcan complicaciones.