Suiza premia a creadora de la vacuna contra el covid…
Maduro evaluará el futuro del diálogo con la oposici…
Biden pide que bloquee ley contra el aborto de Texas
Lasso decreta el estado de excepción para combatir l…
Seis años de prisión a un abogado por amenzar en Twitter
CorteIDH condena a Colombia por el secuestro y viola…
Policía investiga envío de material explosivo hallad…
Testimonio de una víctima: ‘Si nos culpan cuan…

La Universidad Católica de Ecuador tuvo charlas y aplausos grupales antes de medir a Liverpool, por la Libertadores

Un entrenamiento de la Universidad Católica en el complejo La Armenia, previo al partido con Liverpool. Tomado de la U. Católica

Un entrenamiento de la Universidad Católica en el complejo La Armenia, previo al partido con Liverpool. Tomado de la U. Católica

Un entrenamiento de la Universidad Católica en el complejo La Armenia, previo al partido con Liverpool. Tomado de la U. Católica

En Universidad Católica hay un grupo unido con liderazgos muy marcados. El pasado miércoles, el equipo perdió en Montevideo ante Liverpool en el juego de ida del primer repechaje de la Copa Libertadores, por 2-1, con un tanto en el último minuto del compromiso.

El gol de Martín Correa llegó tras un error de Gustavo Cortez, el lateral de los ‘camarattas’. El equipo quiteño estaba saliendo desde su cancha y Cortez envió un mal pase al centro que fue aprovechado por el uruguayo para vencer a Hernán Galíndez.

En el camerino, el propio Galíndez, uno de los líderes del grupo, pidió un aplauso grupal para Cortez, que estaba en una esquina del lugar, arrinconado y casi al borde de las lágrimas.

La terapia tuvo éxito. Cortez se sentía culpable de la derrota. Ahí le salió al paso el entrenador Santiago Escobar, quien le recordó que las victorias y las derrotas son cuestiones grupales y no individuales.

Católica perdió 2-1 ante Liverpool aquel juego, en el que se puso adelante en el marcador e incluso en el que dominó por largos tramos. Hoy, desde las 19:30, el equipo disputará el partido de vuelta con la intención de ganar por la mínima, sin recibir goles y pasar de ronda en el torneo continental.

En la oncena hubo ‘mea culpa’ por los errores de aquella presentación y los del partido ante el Manta, del pasado sábado, por el torneo local. Allí Católica pasó de ganar 3-0 a empatar 3-3.

Casa adentro sienten que los jugadores se relajaron. “Nos olvidamos del balón”, se lamentó el ‘profe’ Escobar, que mañana tendrá que volver a Colombia por dos meses: allí cumplirá su tratamiento en la lucha contra un cáncer de próstata. Se espera que las radioterapias y todo el proceso contra el mal duren alrededor de ocho semanas.

Hasta tanto, el equipo seguirá al mando de Juan Ángel y Winston Cifuentes, asistentes del técnico colombiano. El regreso a la Copa, tras 41 años de ausencia, ha generado cierta ansiedad en el equipo, que intenta corregir las falencias para avanzar de fase y medirse con el Libertad paraguayo. En el camerino, los jugadores se quedaron con una sensación de que hay cómo y con qué ganarle al Liverpool.

Por ello, hoy saltan a la cancha del estadio Atahualpa, con la intención de lastimar a su adversario y de no permitir tantos en su portería. Ayer fue operado el lateral Jonathan Mina, quien se lesionó en Uruguay a los 12 minutos. Él tuvo una fractura de ligamento cruzado anterior, se rompió el ligamento interno de la rodilla y el menisco.

Suplementos digitales