Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El tenis mundial volvió a vivir un capítulo épico este domingo 7 de septiembre en Nueva York. Los dos mejores jugadores de la actualidad, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, se enfrentaron en su tercera final consecutiva de Grand Slam.
Esta vez, en el US Open 2025, el triunfo fue para el español, que se consagró campeón con una actuación brillante y una revancha personal frente al italiano.
Este año, ambos se repartieron la gloria en las grandes citas. En Roland Garros, Alcaraz protagonizó una remontada histórica que quedó grabada en la arcilla de París.
En Wimbledon, fue Sinner quien se impuso en cuatro sets para conquistar su primer título en la Catedral del tenis. Ahora, en la superficie dura de Flushing Meadows, Alcaraz volvió a demostrar por qué es uno de los referentes de su generación.
El murciano inició con autoridad, ganando el primer set por 6-2, apoyado en un servicio sólido y su característico dominio con la derecha. Sinner reaccionó en el segundo parcial y lo igualó con un 6-2, mostrando potencia en el saque y más agresividad desde el fondo de la pista.
Sin embargo, aquello fue apenas un espejismo. En el tercer set, Alcaraz arrasó con un contundente 6-1, desplegando una combinación de velocidad, precisión y determinación que dejó sin respuestas a su rival.
El cuarto parcial, mucho más disputado, terminó con un 6-4 que sentenció la final y le dio al español su segundo US Open, tras el conseguido en 2022.
Carlos Alcaraz is a US Open champion once again! 🏆🏆 pic.twitter.com/VxwNranecl
— US Open Tennis (@usopen) September 7, 2025
Con este nuevo título, Alcaraz confirma su lugar como el mejor tenista del último lustro.
Desde 2020 ha levantado seis Grand Slam: dos Roland Garros (2024 y 2025), dos Wimbledon (2023 y 2024) y dos US Open (2022 y 2025).
Su única cuenta pendiente sigue siendo el Abierto de Australia, el único grande que le falta para completar el póker.
Además, suma 23 títulos ATP, cuatro challengers y una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024. Su derecha implacable y su revés a dos manos se han convertido en símbolos de una era en la que Alcaraz, con apenas 22 años, ya escribe páginas doradas en la historia del tenis.