Gobierno acatará resoluciones de la Corte Constituci…
Hondo en Honduras
Pedido de revocatoria contra Lasso, mera amenaza
Ecuador les sigue el rastro a 18 sublinajes de Ómicr…
Desempleados buscan trabajo en las calles de Ambato …
Esmeraldas, la más conflictiva de las cuatro localid…
Nuevo sistema de autentificación para licores, cerve…
El niño que contó a través de un dibujo que lo abusa…

Futbolistas ecuatorianas que estudian y dictan clases en la cuarentena

Youlin Latorre está en tercer año de bachillerato.

Youlin Latorre está en tercer año de bachillerato.

La futbolista Carina Caicedo se conecta diariamente a las 07:00 para empezar su trabajo de profesora, en el Colegio de Liga, que queda en Pomasqui. Fotos cortesía: Carina Caicedo, Youlin Latorre y Martina Jaramillo

Contabilidad, matemática, biología, química, estudios sociales, lenguaje e inglés son algunas de las asignaturas que forman parte de la malla curricular que las futbolistas estudian en sus diferentes planteles educativos.

Y es que ellas no solo se dedican a entrenarse y a prepararse físicamente para ganar los campeonatos y hacer quedar bien a los clubes deportivos de los que forman parte, también asisten al colegio para graduarse y seguir una carrera, como es el caso de Youlin Latorre, del Quito Fútbol Club.

Su rutina diaria, antes del aislamiento que se vive actualmente para evitar la propagación del covid-19, era despertarse temprano para asistir al colegio hasta las 13:00, hora en la que iba a su casa para almorzar y tras esto, salía nuevamente a los entrenamientos diarios que realiza el equipo.

Después de la práctica, que por lo general duraba dos horas, retornaba a su casa para completar las tareas escolares, aunque adelantaba algunas de ellas en el mismo colegio, durante las clases.

Youlin Latorre está en tercer año de bachillerato.

Latorre se encuentra cursando el tercer año de bachillerato en la Unidad Educativa Nicolás Jiménez, en la especialización de contabilidad. Dice que es buena para los números, que se le hacen fáciles, pero resalta que su asignatura favorita también es educación física.

Su mayor anhelo es poder, gracias al estudio y al deporte, obtener una beca universitaria para seguir Psicología o Fisioterapia. Ese fue el caso de su hermana mayor, Nicole, quien también es deportista y logró conseguir dicho mérito en la Universidad Internacional del Ecuador, donde estudia
Comunicación Social.

Aunque su asignatura favorita es inglés, Martina Jaramillo, futbolista del Aucas, se especializa en deportes. Está feliz de que en su colegio, la Institución Educativa John Harman, exista esa opción de estudios.

Está cursando el segundo de bachillerato y recibe materias como recreación, reglas del deporte, fisioterapia, entre otras. Su sueño es estudiar aquí o en Colombia la carrera de entrenadora. Sus padres la respaldan y la ayudarán para que cumpla otro de sus sueños.

Actualmente, combina los entrenamientos en la casa con sus clases virtuales, las cuales son dictadas a través de Facebook Live, de 09:00 a 11:00, de lunes a viernes. Sus profesores les mandan, como mínimo, tres tareas diarias.

Martina Jaramillo está en segundo año de bachillerato.

“Si es complicado y nos falta tiempo, es más cansado y duro que antes, cuando las clases eran presenciales”, comenta. Aún así también busca un espacio para realizar los ejercicios físicos que su entrenador les envía constantemente, para no perder el ritmo de juego.

Afirma que el esfuerzo que representa estudiar y entrenar diariamente le traerá su recompensa. Organiza su tiempo y equilibra las dos actividades para no descuidarse.

Las futbolistas no solo son estudiantes, algunas también son docentes, como es el caso de Carina Caicedo, de 32 años. Ella es jugadora del Nacional.

Desde hace cinco años es profesora de educación física y Fútbol Femenino en el Colegio de Liga. Las clases las imparte a octavo, noveno y décimo año. En estos días sus horarios académicos son aproximadamente de 08:00 a 13:00, mediante las aulas virtuales con las que cuenta dicho colegio.

Carina Caicedo (izq.) juega en El Nacional. La foto es de un partido de la Superliga, en julio del 2019.

Por cada clase tiene 24 alumnos, con quienes comparte ejercicios y recomendaciones para evitar que se lesionen. “El aprendizaje no solo debe ser físico, sino que tiene que incluir normas básicas de comportamiento que les puedan servir en el futuro”, agrega.

Comenta que trata de incentivar tanto a hombres como mujeres, ya que algunos también quieren ser futbolistas. Además de las clases teóricas que imparte, se entrena todos los días en su casa y está pendiente del retorno de la Superliga de Fútbol Femenina.