
La International Football Association Board (IFAB) aprobó este martes 28 de abril de 2026 un paquete de reformas que se aplicará en la Copa del Mundo. El enfoque principal está en erradicar el racismo y mejorar el ritmo real de juego.
Las modificaciones surgen tras reiterados episodios de discriminación y pérdidas de tiempo que afectaron el espectáculo. La FIFA respalda estos cambios como parte de una política global para proteger a los futbolistas y reforzar la autoridad arbitral en el campo.
El nuevo protocolo permitirá a los árbitros detener, suspender o incluso dar por terminado un partido si se detectan actos racistas. La medida aplica tanto a comportamientos de jugadores como a insultos provenientes desde las gradas.
Se oficializa el gesto de brazos cruzados en forma de “X” como señal universal. Esta acción activará de inmediato un protocolo escalonado que puede incluir advertencias, suspensión temporal del juego o la cancelación definitiva del partido.
La IFAB también sancionará conductas que busquen ocultar agresiones verbales. Cubrirse la boca durante discusiones será considerado un indicio de lenguaje ofensivo y podrá ser castigado con expulsión directa según el criterio arbitral.
Otra medida que apunta a reforzar la disciplina colectiva es la de abandonar el campo en señal de protesta. Será considerado una falta grave y los equipos podrán enfrentar sanciones deportivas, incluida la posibilidad de perder el partido.
En el plano deportivo, se busca reducir la pérdida deliberada de tiempo. Los porteros tendrán un máximo de ocho segundos para retener el balón antes de ser sancionados por el árbitro.
Si el arquero excede ese límite, el rival recibirá un saque de esquina. Además, el juez realizará una cuenta regresiva visible en los últimos segundos para advertir la infracción y evitar confusiones.
Las reanudaciones también estarán reguladas. Los saques de banda y de meta deberán ejecutarse en un máximo de cinco segundos o el equipo perderá la posesión, lo que obligará a un juego más dinámico.
Los cambios de jugadores serán más rápidos. El futbolista sustituido tendrá un máximo de 10 segundos para abandonar el campo, evitando demoras innecesarias en momentos clave del partido.
El VAR ampliará su margen de acción. Podrá intervenir en errores de segunda tarjeta amarilla, confusión de identidad o decisiones incorrectas en jugadas específicas que antes no podían revisarse.
La FIFA analiza ajustes en la acumulación de tarjetas amarillas. El nuevo formato con 48 selecciones obliga a revisar sanciones para no perjudicar a jugadores en fases decisivas del torneo.
El Mundial 2026 será el primer gran escenario de estas reformas. La intención es consolidar un fútbol más justo, ágil y firme frente a cualquier forma de discriminación dentro y fuera del campo.
