
En Colombia, un ritual para contrarrestar a brujos en el Mundial tomó lugar este jueves 2 de julio de 2026.
Decenas de aficionados colombianos, acompañados por un chamán, subieron al cerro de Monserrate en Bogotá.
Ellos pidieron por la clasificación de la selección a los octavos de final del Mundial y, además, buscaron “contrarrestar” los supuestos rituales del brujo ghanés Nana Kwaku Bonsam.
La caminata se convocó a través de redes sociales y reunió a hinchas vestidos con la camiseta de la selección. Desde las primeras horas del día, recorrieron los 1 605 escalones que conducen al santuario. En la cima, un colombiano que se presentó como chamán, vestido con pieles, un sombrero vueltiao y una maraca, encabezó una oración pidiendo protección para la Tricolor.
“Con el poder de la fiebre amarilla, lo declaro hoy aquí ante el señor caído de Monserrate. Amén, amén y amén. Aleja las víboras, aleja la serpiente, la víbora cascabel; aléjala de la selección Colombia porque hoy, mañana y siempre estamos acá con la Tricolor. Amarillo, azul y rojo, así se viste mi corazón”, proclamó ante la prensa.
A comienzos del Mundial, Ghana venció por 1-0 a Panamá. Antes de enfrentarse a Inglaterra, el brujo Nana Kwaku Bonsam aseguró que había “maldecido” al delantero Harry Kane para impedir que anotara. El encuentro terminó con un empate sin goles, lo que hizo que sus declaraciones se viralizaran en redes sociales. Así, el brujo ghanés se convirtió en uno de los personajes más polémicos del Mundial.
En Colombia, la presencia de chamanes o líderes espirituales en actos públicos no es algo nuevo. En varias ocasiones han sido convocados para realizar rituales de protección mundial, destinados presuntamente a evitar la lluvia durante conciertos y ceremonias oficiales. Un ejemplo notable ocurrió antes de la posesión presidencial de Juan Manuel Santos en 2010.
Este ritual para contrarrestar brujos refleja la profunda conexión entre el deporte y las creencias espirituales en Colombia. Los hinchas no solo buscan apoyar a su selección sino también protegerla de influencias externas. Así, esta ceremonia se convierte en un símbolo de unidad y esperanza en tiempos decisivos.
Con información de EFE