
A pocos días del inicio del Mundial 2026, Irán elevó su tono de protesta contra Estados Unidos, uno de los tres países anfitriones del torneo, por las dificultades que asegura estar enfrentando para participar en la competencia.
Este miércoles 10 de junio, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, calificó como “humillante” y “discriminatorio” el trato recibido por algunas delegaciones relacionadas con la Copa del Mundo.
“La Copa Mundial está concebida como una celebración global del fútbol, no como una oportunidad para humillar y discriminar a otras naciones”, escribió el funcionario en su cuenta oficial de X.
Bagaei hizo referencia a diversos reportes sobre problemas migratorios y restricciones que estarían afectando a jugadores, árbitros, directivos e invitados vinculados al torneo.
Según el diplomático, existen informaciones “preocupantes” sobre un trato inapropiado e irrespetuoso hacia personas relacionadas con el Mundial en los puntos de ingreso a Estados Unidos.
En contraste, destacó la recepción que ha tenido la delegación iraní en México, uno de los países organizadores de la Copa del Mundo junto a Canadá y Estados Unidos.
“La cálida y cortés bienvenida que el pueblo mexicano brinda a los equipos de fútbol demuestra cómo los anfitriones deben hacer sentir valorados a sus invitados”, señaló.
Además, sostuvo que la credibilidad de un país anfitrión no depende únicamente de la infraestructura o de la organización del torneo.
“La verdadera credibilidad de un país anfitrión no se mide solo por sus instalaciones deportivas, sino por la calidad del trato que brinda a quienes llegan a su territorio por amor al fútbol”, agregó.
Las autoridades iraníes han denunciado en varias ocasiones dificultades para gestionar la participación de su delegación en la Copa del Mundo.
De hecho, Irán decidió trasladar su centro de operaciones a la ciudad mexicana de Tijuana, evitando establecerse en territorio estadounidense durante la fase de grupos.
Según la información proporcionada por el gobierno iraní, al menos quince integrantes de la delegación, entre jugadores, miembros del cuerpo técnico y directivos, todavía no han recibido autorización para ingresar a Estados Unidos.
Además, denunciaron problemas relacionados con las entradas y acreditaciones asignadas para los encuentros de la selección asiática.
Pese a estas dificultades, Irán disputará sus tres partidos de la fase de grupos en territorio estadounidense.
Su debut será el 15 de junio frente a Nueva Zelanda en Los Ángeles.
Posteriormente se enfrentará a Bélgica el 21 de junio, también en Los Ángeles, y cerrará la fase de grupos el 27 de junio contra Egipto en Seattle.
La selección iraní integra el Grupo G junto a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.
Con información de Agencia EFE.
