5 de July de 2012 00:39

Los brasileños gritaron poco por el campeón en Quito

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En la Chorrisquería Tropeiro, un restaurante donde se reúne la colonia de brasileños que vive en Quito no hubo gritos de alegría ni de malestar por el juego del Corinthians.

Aníbal Rosero, ecuatoriano, pero que vivió 40 años en Brasil, miró la final de la Copa Libertadores sin importarle el desenlace del partido. En realidad, confesó que prefería que el Corinthians perdiera, pues se confesó hincha del Vasco, y entre esos dos equipos hay mucha rivalidad .

“El aficionado brasileño no es como el ecuatoriano. Ellos son fieles a su equipo y jamás apoyarían a otro. Ese también es mi caso. Hasta prefiero que gane Boca”, reveló Rosero, dueño del restaurante. El ecuatoriano que contrajo matrimonio con una brasileña miró el encuentro en compañía de su amigo Mario Ferreira.

Él nació en Brasil y es hincha del Santos. Anoche, él fue el reflejo de lo que es un aficionado carioca.

Nunca se emocionó cuando los jugadores brasileños se acercaron al área del equipo argentino. Pero a diferencia de Rosero, jamás apoyaría a un club gaucho.

Ferreira dijo que si Santos habría llegado a la final estaría parado sobre una mesa gritando de la emoción o de la angustia.

En la Chorrisquería los que sí apoyaron al Corinthians con algo de alegría fueron los ecuatorianos Gonzalo Arias y Hernando Lara, hinchas de Liga de Quito y Deportivo Quito, en ese orden.

En el bando argentino hubo caras largas. Pocas palabras. Más lamento que elogios.

Varios hinchas de Boca Juniors se reunieron en un restaurante del norte de Guayaquil para ver la final Se prepararon con camisetas, banderas gorros y pitos. Pero la celebración se truncó debido a que el cuadro argentino cayó derrotado y perdió la final de ese torneo continental.

Mario Galván es argentino pero vive en el Puerto Principal desde hace tres años. Llegó a esta ciudad por asuntos de trabajo y es hincha ‘xeneize’. Estuvo nervioso. Los dos amigos que lo acompañaban (ecuatorianos) trataban de calmarlo. Pero no pudieron. “Todos estábamos ilusionados con Boca. Pero los brasileños fueron mejor equipo”, analizó.

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