
Brasil afrontará este miércoles 24 de junio un partido clave en el Mundial 2026 cuando se enfrente a Escocia por la última jornada del Grupo C. La selección dirigida por Carlo Ancelotti llega como líder de la zona con cuatro puntos y depende de sí misma para asegurar el primer lugar.
La Canarinha comparte puntaje con Marruecos, pero cuenta con una mejor diferencia de goles (+3 frente a +1), por lo que una victoria le garantizaría terminar en la cima del grupo sin depender de otros resultados.
El encuentro se disputará en el Hard Rock Stadium de Miami desde las 22:00 GMT (17:00 de Ecuador) y también será determinante para una Escocia que aún mantiene opciones de clasificación.
Brasil llega a este compromiso con sensaciones encontradas.
Por un lado, el contundente triunfo por 3-0 sobre Haití devolvió la tranquilidad tras el empate en el debut frente a Marruecos. Sin embargo, la lesión de Raphinha significó un duro golpe para el equipo, ya que el extremo permanecerá fuera de las canchas al menos hasta una eventual clasificación a octavos de final.
Ante esta situación, Carlo Ancelotti podría apostar por el joven atacante Rayan, futbolista del Bournemouth, quien aportaría velocidad, desequilibrio y frescura al frente de ataque.
Además, la gran noticia para Brasil es la recuperación de Neymar. El delantero del Santos superó la lesión muscular en el gemelo que lo había mantenido fuera de competición durante las últimas semanas y ya recibió el alta médica.
Aunque no será titular, el histórico número 10 podría sumar sus primeros minutos en este Mundial ingresando desde el banquillo.
Mientras tanto, el peso ofensivo volverá a recaer sobre Vinícius Júnior, quien buscará liderar a la selección brasileña en un partido decisivo.
La selección escocesa afronta el encuentro con la ilusión intacta.
Los británicos suman tres puntos tras vencer a Haití y caer ante Marruecos, por lo que una victoria frente a Brasil les permitiría asegurar, como mínimo, el segundo lugar del grupo.
Incluso un empate podría mantener vivas sus opciones de clasificación como uno de los mejores terceros del torneo.
Sin embargo, el equipo dirigido por Steve Clarke ha mostrado dificultades para generar peligro ofensivo, una situación que intentará corregir en el compromiso más importante de su Mundial.
Además, Escocia llega con algunas dudas físicas. Futbolistas como Aaron Hickey, Scott McKenna y Lewis Ferguson arrastran molestias y podrían no estar al cien por ciento.
La historia tampoco juega a favor de los escoceses.
Escocia nunca ha logrado superar la fase de grupos en sus ocho participaciones mundialistas y tampoco registra victorias frente a Brasil en sus diez enfrentamientos previos.
El antecedente más recordado entre ambas selecciones ocurrió en el partido inaugural del Mundial de Francia 1998, cuando la Canarinha se impuso por 2-1.
