17 de diciembre de 2019 12:09

El rival más difícil de los clubes ecuatorianos es el poco tiempo que tienen para rearmarse  

Liga de Quito y Delfín SC, disputaron la final del campeonato ecuatoriano de fútbol. El equipo manabita se proclamó campeón en la tanda de penales. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

Liga de Quito y Delfín SC, disputaron la final del campeonato ecuatoriano de fútbol. El equipo manabita se proclamó campeón en la tanda de penales. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

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Agencia EFE
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El rival más difícil que tendrán los clubes ecuatorianos en la Copa Libertadores de 2020 será la falta de tiempo para rearmar sus equipos tras la reciente culminación de LigaPro y el arranque del torneo en enero próximo.

La Liga local concluyó el domingo con el título de la temporada en manos de Delfín SC, que perdió a su técnico, el argentino Fabián Bustos, tras su fichaje por el Barcelona.

Además de Bustos, son varios los jugadores que tampoco continuarán en el club, unos porque concluyeron su vínculo, y otros porque son buscados por clubes locales y del exterior.

Los directivos comandados por José Delgado, su presidente, aseguraron que en pocos días tendrán al nuevo entrenador y comenzarán el rearmado del equipo que saldrá a la Libertadores a la fase de grupos.

"La mayoría de nuestros jugadores son requeridos por otros equipos, esta bien por ellos, pero eso nos llevará a la labor urgente de volver a armar el equipo", sostuvo ante los periodistas el presidente de Delfín.

Si bien Liga de Quito perdió la final ante Delfín, se adelantó con la ratificación de su técnico, el uruguayo Pablo Repetto, así como la renovación de varias figuras locales con el afán de llegar en gran nivel a la fase de grupos del torneo Sudamericano.

Una fuente del Rey de Copas, como también le dicen a Liga -que ganó once títulos locales, la Copa Ecuador de 2019, la Libertadores en 2008, la Sudamericana en 2009 y dos Recopas Sudamericanas en 2009 y 2010, dijo que "el plan 2020" es "ser fuertes en la Libertadores".

"Pero se requieren nuevas figuras con las que se está negociando", agregó.
Entre ellas están detrás del "extremo derecho del Delfín", Pedro Pablo Perlaza", añadió la fuente.

El Barcelona será el primero en saltar a la competición durante la fase de repesca en enero próximo, y para ello ha contratado al técnico Bustos y a ocho refuerzos.

Sin embargo, se ha quedado sin una de sus principales figuras, el portero Máximo Banguera, porque no entra en los planes de la actual administración del club.

Barcelona trabajará contrarreloj en plena transición no solo futbolística, sino también administrativa, pues hubo cambio recientemente en la administración del club, con la elección como presidente de su ex-atacante argentino naturalizado ecuatoriano Carlos Alejandro Alfaro Moreno.


Este debe enfrentar, además de crear un nuevo equipo, la crisis económica del club originada en un déficit de unos USD 30 millones, que ha ocasionado la suspensión local del equipo en varias ocasiones y advertencias desde la FIFA con pérdidas de puntos, suspensiones y el riesgo de hasta perder la categoría.

Por otro lado, Macará, primero en la fase de clasificación del último campeonato, renovó al cuerpo técnico que comanda Paul Vélez, pero se quedó sin dos de sus figuras, el atacante Michael Estrada, recientemente contratado por el mexicano Toluca y el defensa argentino Alejandro Manchot, nuevo refuerzo de Aucas.

Macará, que también disputará la fase de repesca de la Libertadores, vería desarmado su sistema defensivo si se confirma la salida del portero argentino Javier Burrai y el defensa Moisés Corozo, que ya fue anunciado como refuerzo del Barcelona.

El presidente del club, Miller Salazar, señaló que las negociaciones de Corozo con Barcelona "están adelantadas, pero aun no se ha firmado su traspaso".

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