26 de julio de 2018 16:34

Nairo Quintana pasa del éxito al susto 

El ciclista colombiano Nairo Quintana es ayudado a cambiarse la camiseta después de caer durante la 18ª etapa de la 105ª edición del Tour de France, el 26 de julio de 2018 entre Trie-sur-Baise y Pau, en el suroeste de Francia. AFP

El ciclista colombiano Nairo Quintana es ayudado a cambiarse la camiseta después de caer durante la 18ª etapa de la 105ª edición del Tour de France, el 26 de julio de 2018 entre Trie-sur-Baise y Pau, en el suroeste de Francia. AFP

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 1
Indiferente 2
Sorprendido 0
Contento 0
Agencia EFE

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

La línea que separa el éxito del fracaso en demasiadas ocasiones resulta extremadamente fina y el colombiano Nairo Quintana (Movistar) ha visitado los dos lados con escasas horas de diferencia.

El Col du Portet en Saint Lary Soulan permitió ver al Nairo atacante que muchos esperaban y reverdeciendo los laureles del triunfo de etapa que no conocía en el Tour desde hacía cinco años, en 2013.

Al día siguiente, un enganchón en dirección a Pau junto a varios corredores le ha enviado al suelo a falta de 104 kilómetros para el final, llevándose un fuerte golpe en el costado izquierdo que le ha obligado a visitar al auto médico de carrera para hacerse una primera curación de urgencia.

Lo que se preveía como un día de tranquilidad para recuperar y acumular fuerzas para afrontar la última etapa de alta montaña de esta 105 edición del Tour, con el paso por los históricos puertos de los Pirineos de Aspin, Tourmalet y Aubisque, se ha convertido en una jornada de sufrimiento para Quinta que habrá que ver cómo repercute en su rendimiento.

El colombiano ha podido disfrutar de Catar la miel de la victoria en este Tour en un día histórico por ser la etapa más corta en más de 30 años con solo 65 kilómetros de carrera y con tres puertos.

Pero también ha probado la hiel de la derrota y en este caso por partida doble, porque la primera vez que lo hizo fue nada más comenzar la Grande Boucle a falta de poco más de tres kilómetros de la primera etapa en Fontenay le Comte con un inesperado pinchazo que le hizo perder con el ahora líder, el galés Geraint Thomas (Sky), un minuto y 15 segundos, en lo que fue un duro mazazo más en el aspecto psicológico que en el físico.

Aunque superó bien y sin problemas la complicada novena etapa con final en Roubaix y sus 21,7 kilómetros de pavés, aquellos 75 segundos parecían pesarle sobre las piernas cuando la carrera llegó a su mejor terreno, con la trilogía alpina y el posterior paso por el Macizo Central.

Quintana espera no verse afectado en su rendimiento en una etapa muy dura a pesar de los “golpes en el tobillo, en el hombro y un dedo” y para ello los fisioterapeutas del equipo Movistar deberán emplearse a fondo hasta el comienzo de la nueva etapa.

Ahora, en el Movistar reinará la incertidumbre sobre cómo pueda afectarle este revolcón por la carretera y la cuneta en la complicada etapa final de la travesía pirenaica. La duda no se despejará hasta que se cruce la línea de llegada en Laruns después de 200,5 kilómetros y cinco puertos.

El colombiano Nairo Quintana, con el codo izquierdo y el hombro lesionado al caer, se pone en marcha durante la 18ª etapa de la 105ª edición del Tour de France, el 26 de julio de 2018, entre Trie-sur-Baise y Pau, en el suroeste de Francia. AFP

El colombiano Nairo Quintana, con el codo izquierdo y el hombro lesionado al caer, se pone en marcha durante la 18ª etapa de la 105ª edición del Tour de France, el 26 de julio de 2018, entre Trie-sur-Baise y Pau, en el suroeste de Francia. AFP

Eusebio Unzue, director general del equipo telefónico, ha reconocido que una adversidad como ésta, “con el porrazo que lleva, desde luego que no ayuda”. “Si estando bien es muy difícil estar arriba imagina cómo será después del golpe que se ha llevado que ha sido fuerte porque se ha caído cuando la carrera iba muy rápida”, ha explicado.

Otra de las preocupaciones es el dedo pulgar derecho del de Boyacá que le ha impedido en el transcurso de la etapa cambiar con facilidad. La experiencia que ha sufrido en sus propias carnes la formación telefónica con el español Mikel Landa, tras su fuerte caída camino de Roubaix pero en un tramo de enlace entre pavés.

Semana y media le costó superar las molestias al de Murguía-Zuya y casi tres minutos (2:43) que se dejó entre el territorio alpino y el Macizo Central. Las molestias en la espalda, que no remitían, le impedían pedalear con normalidad y la pérdida de tiempo fue constante aunque se mantiene entre los 10 primeros.

En la misma etapa que triunfó el colombiano, Landa reconoció que le habían faltado fuerzas para seguir a los mejores en el acelerón definitivo y se dejó unos pocos segundos más.

La última oportunidad para los líderes del Movistar para intentar hacerse un hueco en el podio llega entre Lourdes y Laruns, y a pesar de los dolores no deberán ahorrar esfuerzos para tratar de conseguir su objetivo.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (2)
No (0)