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Metro de Quito para el 2023

Para nadie es desconocido el significativo atraso que tiene la entrada en servicio comercial del Metro de Quito, causa que le tiene en vilo a la ciudad luz de América que cada vez se ahoga más en el caótico tráfico cotidiano. La situación actual del Metro analizada desde 3 ejes: contrato de construcción, obras complementarias y gestión de la operación, es la siguiente.

El avance del contrato de construcción ha sido lento, ocho años y no se termina (algunas ampliaciones de plazo con razón y sin ella); el avance al 20 de junio 2021 es: obra civil 99,20%, equipos e instalaciones 90,59% y, material rodante 82,59%, rubros que debieron estar terminados el 100% en el primer trimestre del 2020; por otra parte, aun cuando la obra no está terminada la Epmmq, ha procedido a la recepción provisional con avance del 45%, mismo que es desconocido por el actual Gerente que dice iniciará de nuevo aplicando la normativa municipal.

En El COMERCIO del 13 de junio 2021, el Gerente de la Epmmq (quinto) declara que le preocupan las obras complementarias como: sistemas de recaudo, telecomunicaciones y red de seguridad que, por no estar en el contrato de construcción son de expresa responsabilidad del Cabildo y están apenas en la etapa precontractual; la pregunta es ¿Por qué no se incluyeron en el contrato? Y si por alguna razón válida eso no fue posible ¿porque durante los 8 años de construcción no se realizaron en forma paralela?, tres ex gerentes argumentan con razón o sin ella su descargo, pero la realidad es que, no se cuenta con estas obras imprescindibles para la operación y que para obtenerlas se necesitarán al menos 18 meses.

También hay otros temas que están pendientes y que tienen que ver con la operación del Metro, la falta de decisión sobre el modelo de gestión que desde el 2 de marzo en que el Directorio de la EP, aprobó la gestión directa con asesoramiento extranjero, hasta presente no se ha hecho nada por ratificar o rectificar; además, a estas alturas los técnicos ya deberían estar capacitados para asumir la operación del Metro, sin embargo esto no es así, de 34 conductores necesarios solo 6 están capacitados, ¿cuándo estará capacitado todo el recurso humano para la operación y mantenimiento?, si se inicia ahora, modelo de gestión y capacitación, después de 18 meses.

Estos atrasos que fácilmente pudieron evitarse, evidencian la falta de planificación seria, impronta de este proyecto, sumado a la crisis política por la que atraviesa el Concejo Municipal, hacen pensar que, el Metro de Quito entrará en servicio comercial el 2023.