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De Francisco Carrión

El Viceministro de Movilidad Humana de la Cancillería ha dirigido una carta a la dirección del Diario en la que alude a un artículo mío sobre el derroche de recursos que a mi juicio significa para el fisco que el CNE contrate personal para reforzar los consulados en el exterior de cara las próximas elecciones. En ella hay afirmaciones que me obligan a hacer algunas acotaciones:

– No es necesario que el Viceministro me recuerde el derecho que tienen los migrantes para elegir. He respaldado durante mi carrera y fuera de ella ese derecho durante décadas.

– Reitero que los consulados del Ecuador son eficientes a pesar de la cuota política que los ha inflado y han dado muestra de ello en elecciones anteriores ¿por qué va a ser diferente ahora? Lo que hay es que proveerlos del material y equipos necesarios y a tiempo para trabajar.

– No critico a la Cancillería por la contratación de 29 -no 19 como el sostiene el Viceministro- funcionarios para que apoyen en los consulados, critico al CNE por hacerlo. Los recursos entiendo no son de la Cancillería.

-Destaco que los consulados donde hay funcionarios profesionales tienen plena capacidad para atender adecuadamente los comicios.

-En cuanto a la bioseguridad, si se incrementa el personal para las elecciones se incrementa el riesgo de contagio en los recintos por el covid-19.

– Que se cerraron ocho embajadas, probablemente. En Irán, Bielorrusia, Argelia, Nigeria, entre otros países en donde votantes ecuatorianos no habrá más de cien. ¿Para qué más funcionarios?

Mi artículo apunta a reconocer la capacidad de los consulados profesionales y no critica a la Cancillería por no ser de su competencia. El propio Viceministro dice al final de su carta que la contratación es “decisión y responsabilidad del CNE”. ¿Por qué se siente aludida la Cancillería? No lo entiendo.