Cartas al director /14 de octubre del 2021

La Corte Constitucional violó la Constitución

Mediante Sentencia No. 36-19-IN/21 de 22 de septiembre de este año, la Corte Constitucional, asumiendo atribuciones que no las tiene y convirtiéndose en legislador, lo cual prohíbe la Constitución, reformó el art. 155 del Código del Trabajo, el cual en la parte pertinente manifestaba:Art. 155.- […] Durante los doce (12) meses posteriores al parto, la jornada de la madre lactante durará seis (6) horas, de conformidad con la necesidad de la beneficiaria.

El nuevo texto aprobado por la Corte Constitucional es el siguiente:“Art. 155.- […] Durante los doce (12) meses a partir de que haya concluido su licencia por maternidad, la jornada de la madre lactante durará seis (6) horas, de conformidad con la necesidad de la beneficiaria”.

Solamente al legislador, es decir a la Asamblea Nacional, corresponde emitir o reformar las leyes. Así claramente determina el Art. 120 de la Constitución. Además, para que cualquier ley o reforma a la ley, luego de ser emitida por la Asamblea Nacional, surta efecto, debe ser promulgada por el Presidente de la República. No está previsto en la Constitución que la Corte Constitucional pueda reformar leyes.

El Art. 436 de la Constitución limita la atribución de la Corte Constitucional a declarar inconstitucional, una determinada norma legal pero no le permite reformarla.

La Corte decidió: “Declarar la inconstitucionalidad por el fondo de la frase “posteriores al parto”, del inciso tercero del artículo 155 del Código de Trabajo y determinar que en su lugar deberá decir: “Art. 155.- Guardería infantil y lactancia […] Durante los doce (12) meses a partir de que haya concluido su licencia por maternidad, la jornada de la madre lactante durará seis (6) horas, de conformidad con la necesidad de la beneficiaria”.

Si analizamos detenidamente el texto de esta pretendida reforma, en realidad no debería ser considerada como tal.

No dice la Corte “se reforma”. Dice “deberá decir”. En otras palabras, está diciendo: “consideramos que debería tener diferente texto”, “es nuestro criterio que debería tener otro texto”. Pero la Corte está convencida de que en realidad ha reformado el texto de esta norma.

Estando así las cosas y mientras la Asamblea Nacional no se pronuncie sobre este tema, resulta que la licencia por maternidad dura hasta que el niño cumpla un año tres meses y no solamente un año, como fue hasta el 22 de septiembre de este año.

Marcelo Erazo Bastidas

La mentira, el engaño y la falta de capacidad

El Ecuador, es un país de muchas riquezas naturales como: el petróleo, camarón, cacao, flores, etc.; pero no han sido bien aprovechado esos recursos para el beneficio de la mayoría de los ecuatorianos.

Un país es rico o pobre, no solamente por los recursos naturales que posee, lo que más influye en determinar su progreso o no, es la “mentalidad de su gente”. Desde hace muchos años los gobernantes han sido unos mediocres.

Basta revisar las cuentas o deudas que nos han dejado para darse cuenta que cuando están de candidatos a la Presidencia ofrecen cosas positivas para el pueblo, pero cuando llegan al poder hacen lo contrario al beneficiar a unos pocos y despreocuparse por el bienestar de los pobres (son la mayoría) del país.

Se debería establecer normas o requisitos para participar en la contienda electoral como: hacer una prueba para comprobar su capacidad física y mental para desempeñar el cargo al que aspiran. Tener una esposa ecuatoriana. Pasar una prueba de polígrafo.

Que se revise sus antecedentes de conducta. Investigar si existen cuentas ilegales en el exterior o contactos con el narcotráfico, entre muchas cosas más.

Existen en el mundo países mucho más pequeños que Ecuador y con menos recursos, pero han demostrado ser una potencia tanto en el campo económico, social, militar, porque sus valores morales, su ética y su amor por la patria están primero. Creo que para todo hay solución si se tiene voluntad. Hay que comenzar por reformar las leyes en el campo laboral, para que la apliquen tanto en el sector público y privado.

Actualmente y desde hace muchos años, en las empresas los puestos altos y medios los ocupan familiares de los que ya van a dejar el puesto o que tienen al algún grado de parentesco con otro alto funcionario. En la mayoría de estos casos son personas sin formación en el área a la que aspiran o son personas de la tercera edad (jubilados) que ya no necesitan demostrar nada a nadie.

Si queremos que el Ecuador cambie para mejorar hay que ser selectivos en los puestos altos y esto se consigue haciendo que los aspirantes pasen por un “proceso de selección” imparcial, como lo pasan los empleados de un nivel bajo. Dice una frase: “Las palabras guían, pero el ejemplo arrastra”.  

Arturo B. Guevara G

Las propiedades del IESS

Para nadie es desconocida la penosa y lamentable situación económica-financiera del Seguro Social, aún para sus propias “autoridades”, hecho que le ha llevado a una crisis sin precedentes en sus 93 años de vida institucional (marzo 13/1928), agravada en los últimos 14 años, como consecuencia de malas administraciones de politiqueros oportunistas y de ocasión, que las fungieron en su momento, de presidentes del Consejo Directivo; Vocales de los Asegurados y Empleadores; directores generales; procuradores y demás funcionarios de primer nivel.

Esta es una de las causas: un noticiero, hace semanas atrás, tuvo el enorme acierto de difundir de manera clara, contundente y objetiva, sobre el estado calamitoso, de abandono, destrucción y de miseria, en la que se encuentran cualquier cantidad de bienes inmuebles de propiedad del
Seguro Social. Extensos lotes de terreno convertidos en basurales y guaridas para delincuentes (avenida Río Coca); casas y edificios multifamiliares, igualmente abandonados, llenos de maleza y hierros retorcidos. Todo planificado y ejecutado a la buena de Dios.

Y lo más escandaloso, que merece el repudio, rechazo, protesta y denuncia de afiliados y jubilados de todo el país y que sin temor a equivocarme, la Contraloría General y Fiscalía General del Estado, o no conocen o se hacen de la “vista gorda”: dos torres gigantescas, ubicadas atrás del Edificio Matriz del IESS (Salinas, entre Bogotá y Caracas), asimismo en total abandono, con ventanales rotos, con cables y conexiones eléctricas tiradas en los pisos, paredes derruidas, etc. Estos edificios fueron “construidos” hace unos 6 años. ¿Para qué se construyeron y con qué fines?
¡Es infame e imperdonable, cómo se han dilapidado los recursos de esa institución! El IESS, tiene más de 300 inmuebles improductivos. ¡Esto es increíble e inaceptable!

Las inversiones deben ser para fines reproductivos y de comprobado beneficio social, siempre en condiciones que aseguren el capital, los réditos y los garantes y no las “barbaridades” que se cometen en esa institución, por un grupillo de irresponsables y advenedizos.

¡Ahí están los miles de millones que tanto necesita el IESS, para el sostenimiento de sus fondos! Pero los integrantes del Consejo Directivo, principalmente, y ciertos dirigentes de las asociaciones de jubilados y trabajadores en general, se pasan “lloriqueando”, que no hay dinero suficiente para cubrir los fondos de salud y de pensiones. Lo que no hay, son los suficientes pantalones, para correctivos.

¡Ya basta de tanta irresponsabilidad, de tanto despilfarro, de tantos negociados y fundamentalmente de una total y nula transparencia!  

Fabián Pérez de Castro

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