17 de julio de 2020 00:00

Caudillos que trataron de perennizarse en el poder

valore
Descrición
Indignado 4
Triste 1
Indiferente 2
Sorprendido 0
Contento 37
César Burgos Flor (O)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Decía Hegel que quien no aprende de la historia incurre nuevamente en los errores de tiempos idos; lamentablemente nuestros caudillos no aprendieron la lección y trataron de perpetuarse en el poder a través de reelecciones o dictaduras.

Con Juan José Flores presidente de la República en 1830-34, 1839-43, 1843-1845 no hubo un cambio definitivo de estructura social, sino de estructura política, que no tocaba la esencia de la vida ecuatoriana; con la Constitución de 1843, llamada La Carta de la esclavitud, quiso quedarse ocho años en el poder y ser reelegido con intervalo de un periodo, pero fue derrocado por la revolución del 6 de marzo de 1845; los impuestos que quería cobrar produjeron la reacción popular.

Gabriel García Moreno formó parte del gobierno provisorio de 1859-61, fue jefe supremo en 1861, presidente constitucional en 1861-65, primer dictador de la República en 1869 cuando se alzó en armas contra el gobierno de Javier Espinoza, quien fue elegido para el período 1869-75; gobernó con la Carta Negra, 1869, que disponía seis años en el poder, reelección inmediata por primera vez y en la siguiente tenía que darse el intervalo de un período; fue asesinado en 1875, cuando pretendió reelegirse. Contribuyó como mandatario a modernizar y afianzar al país con intención de insertarlo en el mundo capitalista de la época, sentó las bases de un desarrollo financiero, físico, bancario, educativo, científico; que profundizó la revolución de 1895 con Eloy Alfaro, quien se desempeñó como jefe supremo y luego presidente en 1895-97, presidente en 1897-1901, jefe supremo y luego presidente interino en 1906-1907; tenía 70 años de edad cuando llegó procedente de Panamá, a pesar de que había dado su palabra de no volver; el afán del poder lo llevó a ser asesinado por el populacho azuzado por la alianza placista-conservadora.

Correa ejerció 10 años en el poder, pero quiere más, pues anhela llegar a la vicepresidencia a pesar de que tiene dos órdenes de prisión preventiva; decía Freud que el deseo del poder político es más fuerte que el deseo sexual. Recordemos también que un político puede llegar a lo más alto, pero no puede vivir ahí por mucho tiempo.  

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (17)
No (2)