Cartas a Quito / 5 de octubre de 2026

Estas son las cartas a Quito de este lunes 5 de octubre de 2026

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La confianza vence al miedo

En la vida existen momentos en los que las circunstancias parecen estar completamente en nuestra contra. Los obstáculos crecen, las posibilidades disminuyen y hasta quienes nos acompañan pueden comenzar a dudar. Sin embargo, muchas veces la diferencia entre avanzar o rendirse no está en la cantidad de recursos disponibles, sino en la confianza con la que enfrentamos el desafío.

Una antigua historia japonesa cuenta que un comandante se preparaba para enfrentar a un adversario cuya fuerza militar era muy superior. Sus propios hombres observaban con preocupación aquella desigualdad y temían que la batalla estuviera perdida antes de comenzar.

El líder comprendió que, antes de vencer al enemigo, debía vencer el temor de sus propios soldados. Entonces recurrió a una sencilla estrategia: les hizo creer que el resultado de una moneda determinaría el desenlace de la batalla.

La moneda fue lanzada y, al caer, todos observaron el mismo resultado: victoria. Aquella señal fortaleció la moral de los combatientes. Ya no avanzaron con la incertidumbre de quienes esperan perder, sino con la convicción de quienes creen que pueden triunfar. Y esa actitud transformó su manera de luchar.

Después de la victoria, alguien preguntó si realmente el destino había decidido el resultado. El comandante mostró entonces la moneda. Ambas caras eran iguales.

Más allá de la anécdota, esta historia encierra una enseñanza profundamente humana: la confianza puede modificar nuestra manera de enfrentar las dificultades. No significa ignorar la realidad ni esperar milagros sin esfuerzo. Significa comprender que el miedo, cuando domina nuestra voluntad, puede convertirse en el primer enemigo que debemos derrotar.

En la vida cotidiana también libramos batallas: proyectos que parecen imposibles, problemas familiares, dificultades económicas, desafíos profesionales o momentos en los que sentimos que las oportunidades se nos escapan.

Quizá no podamos controlar todas las circunstancias, pero sí podemos decidir con qué actitud las enfrentaremos.

A veces, la primera victoria no consiste en derrotar al adversario, sino en recuperar la confianza en nosotros mismos.

Porque cuando la fe es más grande que el miedo, incluso el camino más difícil puede comenzar a parecer posible.

Elio Roberto Ortega Icaza