
El Concejo Metropolitano de Quito aprobó en primer debate el proyecto de ordenanza que trata el alza del pasaje de 35 a 40 centavos en el transporte urbano, en cuya sesión la silla vacía pide aclaración sobre el proceso de cálculo del pasaje, la Secretaria de Movilidad contesta, la metodología usada para determinar el nuevo pasaje está en la ordenanza 017-2020, y se obtiene de la suma del costo actualizado de los insumos y recursos necesarios para el servicio, repartido entre la cantidad de pasajeros servidos. Indicó además que, aunque esta fórmula no cambiará por ahora, en el futuro puede modificarse dependiendo del sistema integrado de recaudo y/o del modelo de gestión.
Los transportistas no están de acuerdo con el proyecto de ordenanza, quieren ser remunerados por la cantidad de Kilómetros recorridos, si éste es el caso, la tarifa se obtendrá con la misma fórmula de cálculo del pasaje, solo cambiará el denominador a kilómetros recorridos. La fórmula común es idónea para el servicio público estático (agua potable), más no así, para el servicio público dinámico como es el transporte (traslado de A a B), donde la velocidad juega papel preponderante.
La metodología de la ordenanza 017-2020, es errónea, pero está vigente, instruye la forma de elaborar los costos fijos (depreciación, financiamiento, matricula, seguros, impuestos, gastos administrativos, etc.) y, los costos variables (mantenimiento, combustible, operadores, etc.) y permite obtener el pasaje del bus urbano en quito ($/pasajero). Si cambia el sistema de recaudo los costos fijo y variable no cambiarán y la nueva forma de pago seria por kilómetro recorrido ($/Km).
Las características de cada sistema de recaudo son: El primero es incierto (cantidad de pasajeros, muy sensible), en el segundo hay certeza (kilómetros recorridos, constante). Cuando el recaudo no depende de la demanda, es posible que se esquiven paradas, perjudicando al pasajero más que ahora. El recaudo en el segundo sistema será menor y el subsidio del Municipio mayor. El trato al usuario en el pago por kilómetro será menos cortés que en el primero, no necesita su presencia. En fin, el cambio de recaudo de pasaje a kilómetro recorrido, gana el transportista, pierde el pasajero y el Municipio.
Marco A. Zurita Ríos