
Las próximas elecciones seccionales serán una oportunidad para que los ecuatorianos elijamos autoridades capaces de responder a las necesidades reales de nuestras ciudades, cantones y provincias. No debería tratarse únicamente de una disputa entre partidos o de una medición de fuerzas políticas, sino de escoger propuestas serias para mejorar la seguridad, la movilidad, los servicios públicos y la calidad de vida.
Como ciudadanos, tenemos la responsabilidad de analizar las hojas de vida, propuestas y trayectoria de quienes aspiran a las alcaldías, prefecturas y concejalías. No podemos dejarnos llevar solamente por la publicidad, los discursos o la confrontación política. Las autoridades locales tienen una enorme influencia en la vida cotidiana y sus decisiones deben responder al interés colectivo, por encima de los cálculos partidistas.
Estas elecciones deberían ser también una oportunidad para recuperar la confianza en la política y en la participación ciudadana. Ecuador necesita autoridades honestas, preparadas y comprometidas con sus comunidades. El voto es un derecho, pero también una responsabilidad; por ello, antes de depositarlo en las urnas, debemos preguntarnos quiénes tienen la capacidad y la voluntad de trabajar por el bienestar de todos.
Mateo Enríquez