
A propósito de la tarifa del pasaje del bus intracantonal urbano, ahora mismo están reunidos los GAD Municipales, Metropolitanos, Mancomunidades y Consorcios con sendos gremios del transporte urbanos, buscando una metodología para determinar la nueva tarifa por el alza del diésel. Es preciso analizar estas dos actividades que prestan servicio popular masivo, ambas necesitan insumos para obtener el producto, ambas necesitan de la demanda para crecer, ambas cobran tarifa por su servicio.
En un restorán el chef hace el presupuesto del menú del día en función del gusto preferido del usuario, cotiza, mano de obra: (cocinero, meseros, etc.), materiales: (carbohidratos, proteínas, etc.) equipos: (hornos, cocinas, etc.). La suma de estos costos, divide por la cantidad promedio de comensales y tiene el precio del almuerzo, procedimiento correcto para un servicio estático puntual. Para el cálculo de la tarifa del bus urbano, autoridades y transportistas han tomado este procedimiento, error craso, porque el servicio del transporte es móvil continuo, todo lo contrario.
Para trasladar personas de un lugar A a otro B se necesita de un vehículo (bus) y el tiempo de uso de éste, el bus tiene características técnicas propias y realiza operaciones especificas: toma pasajeros en el punto A, realiza el recorrido de ida, suben y bajan pasajeros, llega al punto B descarga pasajeros sobrantes, espera un tiempo para recoger pasajeros de vuelta, inicia el regreso, suben y bajan pasajeros y llega al punto
A. La metodología adecuada para determinar la tarifa del transporte urbano debe ser, cotizar las operaciones del bus, esto es, multiplicar el costo del bus en una unidad de tiempo por el tiempo que dura la operación, la sumatoria de este producto, dividido por la cantidad promedio de usuarios en la misma unidad de tiempo, da la tarifa. El precio del almuerzo solo cambia, cuando varía el costo de los insumos del menú. El precio del pasaje cambia, cuando varía el costo de los insumos del bus (depreciación, deuda, mantenimiento, combustible, operadores) y, cuando varía la duración de las operaciones (la velocidad es clave). En fin, no es correcto utilizar el presupuesto del chef como metodología de cálculo de la tarifa del transporte urbano. Se debe diseñar una metodología en la que se considere el tiempo.
Marco A. Zurita Ríos