Historias sin fronteras

Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médico-humanitaria de carácter internacional e independiente que brinda asistencia de emergencia a poblaciones víctimas de catástrofes de origen natural o humano, de conflictos armados, de epidemias y de otras situaciones de exclusión de la salud, sin ninguna discriminación por raza, religión o ideología política. @MSF_Argentina - Sitio Web: www.msf.org.ar - Foto: Jesus Abad Colorado.

20 de junio el Día Mundial del Refugiado

Actualmente hay en todo el mundo hay cerca de 82 millones de desplazados forzosos, es decir, personas que han sido obligadas a abandonar sus hogares para huir de peligros extremos y circunstancias que amenazan sus vidas.  

Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja con poblaciones en movimiento a lo largo de todo el planeta: en los lugares de origen, en las principales rutas migratorias, en los campos de desplazados y refugiados. 

Esta fotogalería retrata la situación de migrantes y refugiados en diferentes partes del mundo.


Los equipos de Médicos Sin Fronteras asisten a un bote con 93 personas a bordo, en el Mediterráneo central.  En menos de 48 horas, el Geo Barents, el barco de rescate de MSF, salvó a 410 personas. Foto: Avra Fialas/MSF
Los equipos de Médicos Sin Fronteras asisten a un bote con 93 personas a bordo, en el Mediterráneo central. En menos de 48 horas, el Geo Barents, el barco de rescate de MSF, salvó a 410 personas. Foto: Avra Fialas/MSF
299 hombres, 12 mujeres y 99 niños -de los cuales 91 viajaban solos- fueron salvados de morir ahogados en el Mediterráneo central durante el fin de semana del 12 de junio. La situación humanitaria es crítica, consecuencia directa de las inhumanas e irresponsables políticas de la UE. Foto: Avra Fialas/MSF
299 hombres, 12 mujeres y 99 niños -de los cuales 91 viajaban solos- fueron salvados de morir ahogados en el Mediterráneo central durante el fin de semana del 12 de junio. La situación humanitaria es crítica, consecuencia directa de las inhumanas e irresponsables políticas de la UE. Foto: Avra Fialas/MSF
Las personas rescatadas, ya seguras a bordo del barco de búsqueda y rescate Geo Barents, esperan para ser atendidas por los equipos médicos de Médicos Sin Fronteras. Foto: Avra Fialas/MSF 
Las personas rescatadas, ya seguras a bordo del barco de búsqueda y rescate Geo Barents, esperan para ser atendidas por los equipos médicos de Médicos Sin Fronteras. Foto: Avra Fialas/MSF 
Personas migrantes provenientes de Centroamérica que huyen de la violencia con sus hijos se arriesgan a subir al tren en movimiento para poder llegar a la frontera norte de México. Foto: Yesika Ocampo/MSF 
Personas migrantes provenientes de Centroamérica que huyen de la violencia con sus hijos se arriesgan a subir al tren en movimiento para poder llegar a la frontera norte de México. Foto: Yesika Ocampo/MSF 
Bajo Chiquito es una comunidad en el departamento panameño de Embera Wounaan y es el primer lugar al que llegan los migrantes que atraviesan el bosque de Darién. Entre enero y mayo de este año llegaron más de 15.000 personas a Panamá. Buena parte de los migrantes proceden de Haití y Cuba, a los que se suman ciudadanos de diferentes países africanos francófonos, pakistaníes y yemeníes. Foto: Marcos Tamariz/MSF 
Bajo Chiquito es una comunidad en el departamento panameño de Embera Wounaan y es el primer lugar al que llegan los migrantes que atraviesan el bosque de Darién. Entre enero y mayo de este año llegaron más de 15.000 personas a Panamá. Buena parte de los migrantes proceden de Haití y Cuba, a los que se suman ciudadanos de diferentes países africanos francófonos, pakistaníes y yemeníes. Foto: Marcos Tamariz/MSF 
Ahmed es un refugiado sirio que llegó al Líbano en 2015 junto a su mujer y sus cuatro hijos. Desde entonces, han estado viviendo en un asentamiento informal de tiendas de campaña. Desde que la crisis económica golpeó al Líbano, la familia ha luchado cada vez más para comprar artículos básicos. Foto: Karine Pierre/Hans Lucas for MSF
Ahmed es un refugiado sirio que llegó al Líbano en 2015 junto a su mujer y sus cuatro hijos. Desde entonces, han estado viviendo en un asentamiento informal de tiendas de campaña. Desde que la crisis económica golpeó al Líbano, la familia ha luchado cada vez más para comprar artículos básicos. Foto: Karine Pierre/Hans Lucas for MSF
En marzo de este 2021 se produjo un incendio en Cox's Bazar, en Bangladesh, donde viven actualmente unos 900.000 refugiados rohingya. La mañana después del incendio, muchas de las personas intentaron salvar lo que quedaba de sus pertenencias. Foto: Pau Miranda
En marzo de este 2021 se produjo un incendio en Cox’s Bazar, en Bangladesh, donde viven actualmente unos 900.000 refugiados rohingya. La mañana después del incendio, muchas de las personas intentaron salvar lo que quedaba de sus pertenencias. Foto: Pau Miranda
Refugiados rohingya esperan ser atendidos en el hospital de Médicos Sin Fronteras en Bangladesh. El hospital abrió en 2017 para responder a la llegada masiva de rohingyas que huían de la violencia en Myanmar. El año pasado, los equipos de MSF en el hospital atendieron más de 68.000 consultas. Foto: Pau Miranda
Refugiados rohingya esperan ser atendidos en el hospital de Médicos Sin Fronteras en Bangladesh. El hospital abrió en 2017 para responder a la llegada masiva de rohingyas que huían de la violencia en Myanmar. El año pasado, los equipos de MSF en el hospital atendieron más de 68.000 consultas. Foto: Pau Miranda
Un grupo de pacientes, refugiados provenientes de la región etíope de Tigray, esperan para ser atendidos en la clínica de Médicos Sin Fronteras en el campo de refugiados Um Rakuba, en Sudán. Foto: MSF/Ehab Zawati 
Un grupo de pacientes, refugiados provenientes de la región etíope de Tigray, esperan para ser atendidos en la clínica de Médicos Sin Fronteras en el campo de refugiados Um Rakuba, en Sudán. Foto: MSF/Ehab Zawati 
Refugiados esperan para cargar agua en bidones, en el campo de refugiados de Um Rakuba, ubicado en  Sudán, cerca de la frontera con la región etíope de Tigray. Foto: Thomas Dworzak/Magnum Photos 
Refugiados esperan para cargar agua en bidones, en el campo de refugiados de Um Rakuba, ubicado en Sudán, cerca de la frontera con la región etíope de Tigray. Foto: Thomas Dworzak/Magnum Photos 
El campo de refugiados de Al-Tanidaba alberga a miles de refugiados etíopes en Sudán. Allí Médicos Sin Fronteras gestiona una clínica que provee atención médica gratuita para los refugiados y la población local. Foto: MSF/Ehab Zawati 
El campo de refugiados de Al-Tanidaba alberga a miles de refugiados etíopes en Sudán. Allí Médicos Sin Fronteras gestiona una clínica que provee atención médica gratuita para los refugiados y la población local. Foto: MSF/Ehab Zawati 
Miles de solicitantes de asilo de Sudán del Sur han estado atrapados durante meses en el centro de recepción de Pagak en Etiopía, sin estar registrados y sin tener acceso a ningún servicio básico, especialmente ayuda alimentaria. Foto: MSF/Claudia  Blume 
Miles de solicitantes de asilo de Sudán del Sur han estado atrapados durante meses en el centro de recepción de Pagak en Etiopía, sin estar registrados y sin tener acceso a ningún servicio básico, especialmente ayuda alimentaria. Foto: MSF/Claudia  Blume 
Médicos Sin Fronteras abrió una clínica en el centro de recepción de Pagak en febrero de 2021, después de que la agencia de refugiados de Etiopía, ARRA, se retirara del lugar. Solicitantes de asilo esperan para recibir atención médica en la clínica de MSF. Foto: MSF/Claudia Blume 
Médicos Sin Fronteras abrió una clínica en el centro de recepción de Pagak en febrero de 2021, después de que la agencia de refugiados de Etiopía, ARRA, se retirara del lugar. Solicitantes de asilo esperan para recibir atención médica en la clínica de MSF. Foto: MSF/Claudia Blume 
Katrin Glatz-Brubakk, supervisora ​​de actividades de salud mental, jugando con niños en la sala de espera de la Clínica de Médicos Sin Fronteras en la isla de Lesbos. Más de 7.000 solicitantes de asilo y refugiados, incluidos 2.500 niños, siguen viviendo en tiendas de campaña, expuestos a duras condiciones de vida en el campamento de Kara Tepe en Lesbos. Foto: Dora Vangi/MSF 
Katrin Glatz-Brubakk, supervisora ​​de actividades de salud mental, jugando con niños en la sala de espera de la Clínica de Médicos Sin Fronteras en la isla de Lesbos. Más de 7.000 solicitantes de asilo y refugiados, incluidos 2.500 niños, siguen viviendo en tiendas de campaña, expuestos a duras condiciones de vida en el campamento de Kara Tepe en Lesbos. Foto: Dora Vangi/MSF 
Mohammed y Sharide vivían en Damasco, Siria, pero tuvieron que huir por la guerra. Hace un año que llegaron a la isla griega de Samos junto a sus tres hijos.  El centro de recepción de Samos tiene capacidad para 648 personas pero alberga a 3500 personas que viven hacinadas y sin servicios básicos. Foto: Dora Vangi/MSF 
Mohammed y Sharide vivían en Damasco, Siria, pero tuvieron que huir por la guerra. Hace un año que llegaron a la isla griega de Samos junto a sus tres hijos. El centro de recepción de Samos tiene capacidad para 648 personas pero alberga a 3500 personas que viven hacinadas y sin servicios básicos. Foto: Dora Vangi/MSF 
Aproximadamente 8.000 personas viven en el campo de refugiados de Vathy en la isla griega de Samos, que tiene capacidad para 650 personas. La mayoría de la gente vive fuera del campamento oficial en tiendas de campaña y cajas hechas de láminas de plástico. Foto: Valeska Cordier
Aproximadamente 8.000 personas viven en el campo de refugiados de Vathy en la isla griega de Samos, que tiene capacidad para 650 personas. La mayoría de la gente vive fuera del campamento oficial en tiendas de campaña y cajas hechas de láminas de plástico. Foto: Valeska Cordier