Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

Cuatro razones para llorar de ira por el 'Tin' Angulo

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Jueves 25 de agosto 2016
Comentarista, @guapodelabarra

Lo que acaba de pasar con el delantero José Angulo es un auténtico mazazo para los hinchas ecuatorianos. A la espera de los resultados de la segunda prueba, estas son las cuatro razones para llorar de ira por su positivo en la prueba antidopaje.

1. Se autodestruye una promesa
En estas carencias de delanteros, José Angulo estaba llamado para tomar la posta de Felipe Caicedo y Enner Valencia (quien sufre un declive en Inglaterra). Por algo se lo apodaba ‘Tin’, en honor al gran Agustín Delgado. Lo más probable era que Angulo estuviera presente en los próximos cotejos de eliminatorias para aplicar esa potencia, ese talento, esa capacidad de destruir a los defensas tan ponderada. Una auténtica pena.

2. Un papelón
Esto estalla cuando Angulo estaba por debutar en España. No hay medio del mundo que no comente este papelón, sobre todo porque este ‘Tin’ (quizá ya no deberíamos decirle ‘Tin’) llegó con el cartel de haber sido uno de los baluartes de la Copa Libertadores de este año y uno de los jugadores llamados a mostrar cosas interesantes en una de las ligas más populares. Poco faltaba para verlo en algún club top de Europa. Qué vergüenza.

3. Una Copa en entredicho
Esto también mancha un poco la campaña de Independiente del Valle en la Libertadores. Esa romántica gesta que puso en la final de la Copa a un equipo chico de Sangolquí ya no será recordada únicamente por sus partidazos, sus triunfos sobre River y Boca y su aporte taquillero para los damnificados del terremoto de abril. Este dopaje se registra durante la competición, lo cual equivale a trampa y opaca el gran trabajo de un club que le apuesta a la juventud. Independiente termina siendo víctima y hasta puede caerse el pase al Granada (¡la transferencia de Angulo fue la más cara de toda la historia del club nazarí!), que ya busca otro delantero.

4. El regreso de un mal
Otra vez, las sustancias prohibidas se meten en el fútbol ecuatoriano. Desde el 2004, cuando se implementaron los controles antidopaje en Ecuador, han aparecido varios casos. Independiente ya tuvo uno en el 2011, con Anderson Caicedo. En el 2007 fueron castigados Michael Arroyo y Miller Bolaños. Claro, estos dos jugadores pudieron recuperar su carrera, pero se debe a que la sanción fue acá. Una sanción internacional es demoledora y los más probable es que termine como un futbolista del medio. Eso si algún día vuelve.