La columna expone temas urbanos de las ciudades, las experiencias positivas de las ciudades y sus habitantes, prevención de desastres, la conectividad vial del país y el turismo. Otros artículos del autor: http://bit.ly/bttyJumbo
Betty Jumbo
Licenciada en Comunicación Social de la Universidad Central, diplomado por la Universidad Andina Simón Bolívar y maestría por la Universidad de Miami (Estados Unidos).  Es periodista desde 1995. Actualmente, es Editora de la Sección Ecuador en El Comercio.

El tranvía de Cuenca se volvió un caso insólito

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Viernes 20 de septiembre 2019

Es insólito lo que pasa con el tranvía de Cuenca. Su construcción empezó en el 2013 y la obra recién fue entregada formalmente la semana pasada al Municipio.

Los vehículos, que ya fueron probados el año pasado en su ruta de 21 kilómetros, están listos para circular, sin embargo, permanecen guardados en los talleres. Los choferes y el personal de la unidad operativa municipal del tranvía están contratados, pero no ejercen sus funciones.

Lo absurdo es que el tranvía no funciona. El exalcalde Paúl Granda inició su construcción y su sucesor Marcelo Cabrera tenía el desafío de terminar la obra y ponerla a rodar. Nada de eso sucedió. En los últimos meses de su administración municipal, antes del inicio de la campaña electoral, hizo las pruebas de funcionamiento. Terminó su gestión y el tranvía no operó. Él tampoco ganó la reelección.

Esta semana se dijo que el sistema funcionará en diciembre, pero aún no se han resuelto aspectos claves, para su operación.

Por ejemplo, no se ha aprobado la tarifa y de lo que se conoce es que será subsidiada por el Municipio; no se ha definido cómo el tranvía formará parte del sistema de transporte público, porque es seguro que algunas rutas de buses tendrán que salir; y tampoco se han sentado a negociar con los transportistas de la ciudad.

También está pendiente resolver un aspecto técnico, como es el funcionamiento de la tarjeta para el pago de los pasajes, ya que en Cuenca no se usa dinero en efectivo en este servicio. Pasaron cuatro años de la administración anterior y no se decidió nada.

La incertidumbre es total entre los vecinos de Cuenca por no saber cuándo mismo rodará su tranvía. Hay más preocupación, porque la inversión en este proyecto de transporte alternativo de los cuencanos asciende hasta este momento a más de USD 300 millones.

Así como el tranvía, hay otras obras millonarias en el país que están en suspenso, una situación insólita que se quiere normalizar.