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El astronauta estadounidense Reid Wiseman, comandante de la histórica misión Artemis 2, amerizó, ya está en la Tierra y se reencontró con sus hijas, Ellie y Katey, después de pasar 10 días en el espacio.
Wiseman, quien lideró el primer vuelo tripulado que orbitó la Luna en más de cinco décadas, compartió imágenes del emotivo momento en su cuenta de Instagram, donde se lo ve abrazando a las jóvenes tras recorrer más de 400 000 kilómetros.
El retorno de Artemis 2 representó para la familia Wiseman el fin de una espera marcada por la resiliencia.
Según relata El Heraldo, tras la pérdida de su madre, Carroll Taylor, en 2020 debido al cáncer, el astronauta se convirtió en padre soltero.
Este reencuentro no solo fue un éxito científico, sino también el triunfo de un hogar que enfrentó la distancia con la esperanza de volver a estar unido.
Durante la travesía, la tecnología permitió acortar distancias, pues el comandante realizó videollamadas en alta calidad con sus hijas desde la nave Orión, un hito que Perfil destaca como un avance tecnológico sin precedentes.
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Pese al éxito de la operación, Wiseman fue consciente de los peligros que implicaba Artemis 2.
En declaraciones recogidas por Noticias Caracol, el astronauta reveló que, antes del despegue, mantuvo una conversación honesta con sus hijas sobre la posibilidad de que algo fallara.
“Aquí está el testamento y si me pasa algo, esto es lo que les quedará a ustedes”, les dijo durante una caminata, enfatizando la importancia de hablar sobre la realidad de la vida y la muerte.
Esta preparación fue fundamental para que las jóvenes de 17 y 20 años afrontaran la misión de su padre.
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Uno de los momentos más simbólicos ocurrió a miles de kilómetros de casa.
Según informó La Nación, la tripulación decidió “bautizar” de forma simbólica un cráter brillante en la Luna con el nombre de Carroll, en honor a la difunta esposa del comandante.
Wiseman, quien sirvió como aviador naval antes de unirse a la NASA, llevó consigo el legado de su esposa en cada etapa del viaje.
Ahora, de regreso en la Tierra, el comandante de Artemis 2 retoma su rol como padre, habiendo cumplido el sueño de explorar el espacio profundo mientras aseguraba el futuro de sus hijas.