‘Estuvo en el lugar y momento equivocados’, dice hermano de víctima de explosión en Guayaquil

Wellington Benítez, la víctima fatal de la explosión de un vehículo, iba a recoger un pasajero en Mall del Sol cuando ocurrió el atentado.

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Wellington Máximo B. M., de 54 años, se disponía a recoger a un pasajero en el centro comercial Mall del Sol cuando fue sorprendido por la explosión de un automotor que se incendió en la avenida José Joaquín Orrantia, en el norte de Guayaquil, la noche del mares 14 de octubre de 2025.

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La víctima de la explosión en Guayaquil

El hombre era taxista y se convirtió en la víctima fatal del atentado ocurrido a las 18:30 del pasado martes.

Al momento de la explosión, Wellington estaba en su vehículo, en el punto donde se ubican los taxis de una cooperativa que presta servicio para el Mall del Sol. Fue impactado, por una parte, del automotor que salió expulsado debido a la explosión y murió en forma instantánea.

El hombre del video

Su hermano, Cristian B., desmintió que su pariente sea la persona que aparece en un video que se viralizó, y que muestra a alguien grabando con un celular, a pocos metros del automotor en llamas.

“Es falso lo que han publicado varios medios de comunicación, que él murió por estar grabando el vehículo cuando ocurrió la explosión. El del video no es mi hermano, pero en las redes sociales afirmaron que es él y le han dicho de todo. Queremos que se aclare eso”, comentó el pariente del taxista fallecido, haciéndose eco del malestar y el dolor de la familia de Wellington.

Ellos, además de enfrentar la muerte de su ser querido, han tenido que soportar los comentarios agresivos de muchos usuarios en las redes.

Hacía parte de dos cooperativas de taxis

La familia llegó la mañana del miércoles 15 de octubre de 2025 a las instalaciones del Centro Forense, en la avenida Rodríguez Bonín, para efectuar los trámites correspondientes y retirar el cadáver de su ser querido.

La víctima tenía cerca de 20 años como taxista. Trabajaba en dos cooperativas de taxis. Trabajaba todos los días, de 07:00 a 21:00.

Otros heridos

Cristian B. recordó que su hermano hacía base en el Mall del Sol junto con otros taxistas, quienes resultaron heridos. “Él fue alcanzado por un fragmento del vehículo que explotó. Estuvo en el lugar equivocado, en el momento equivocado”, afirmó el deudo, con la voz quebrada por el dolor.

Wellington era el mayor de cuatro hermanos y era el sustento de su familia, que ahora enfrenta la incertidumbre de seguir viviendo sin ese ser al que todos recuerdan como una persona amable y jovial.

Vivía en un barrio del este de Guayaquil, y deja una esposa y dos hijos. Su hijo mayor está sin empleo y su hija menor acaba de empezar la universidad.

Cristian se enteró del atentado a través de las redes sociales, pero nunca se imaginó que el fallecido era su hermano. “Yo vivo en la península. Estaba allá cuando recibí el llamado de varios compañeros y amigos que me contaban lo que había sucedido. Y viajé de inmediato para Guayaquil“.

Precisamente la familia estaba pensando en viajar a la península en el próximo feriado. “Yo le insistía a mi hermano en que se tomara un descanso y ya tenían planes de visitarme”, comentó.

Tristeza entre los colegas

Al Centro Forense llegó también Fabio F., representante de una de las cooperativas en las que el fallecido trabaja. Dijo que la empresa hará una colecta para ayudar a la familia con los gastos mortuorios.

Según el taxista, “él tenía dos o tres años en la cooperativa, era un excelente compañero. Nos enteramos de su muerte por las redes sociales, cuando comenzó a circular su foto”.

Fabio indicó que “queremos hacernos presentes tanto física como económicamente, para ayudar a costear cualquier cosa que los familiares necesiten. Ahí estaremos con ellos como colegas, como amigos”.

La inseguridad en Guayaquil

El hombre se refirió a la difícil situación de inseguridad que afrontan a diario como parte de su trabajo. “Uno sale de su casa y no sabe si va a regresar. Hay taxistas que los han matado o secuestrado por aplicaciones, como la señora que mataron hace poco, cuando salió a trabajar. Es preocupante la situación”.

Recordó que el día del atentado, Wellington chateó con él horas antes de la explosión. “Era muy amable, muy educado, colaborador, alegre. A mí me afectó mucho cuando me enteré”.

EL COMERCIO acudió a las oficinas de la otra cooperativa en la que laboraba, pero durante la mañana los directivos estuvieron en una reunión y no fue posible dialogar con ellos.

El velorio de Wellington B. se realiza en medio del dolor y la impotencia de familiares, amigos y colegas, quienes esperan que se haga justicia y sean detenidos los responsables del atentado. (JCH)