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La tasa nacional de casos superó 1 500 personas por cada 100 000

El Hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS en Guayaquil, amplió sus áreas de atención de pacientes. Foto: Cortesía

El Hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS en Guayaquil, amplió sus áreas de atención de pacientes. Foto: Cortesía

El Hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS en Guayaquil, amplió sus áreas de atención de pacientes. Foto: Cortesía

En 12 días se cumplirá un año del anuncio del primer caso de covid-19 en Ecuador. Y la curva de contagios ha presentado algunas variaciones. En las últimas dos semanas, por ejemplo, el promedio de casos nuevos ha sido 1 250 diarios. El 29 de enero se registraron más diagnósticos: 3 092.

Dos días después, el 31, bajó a 158. Esto, según cifras publicadas por el Ministerio de Salud Pública (MSP).

La tasa de infectados nacional fue de 1 511 por cada 100 000 habitantes, hasta el viernes 12 de febrero del 2021. Es mayor a la registrada un mes atrás, con 1 276 por igual cantidad de pobladores.

Para Raúl Delgado, ingeniero de profesión y especialista en modelaciones matemáticas de la pandemia, las variaciones en la curva de positivos están relacionadas con la velocidad de propagación del virus. Es decir, cuán rápido se transmite de persona a persona y a la capacidad de respuesta en los hospitales.

“Si la velocidad de transmisión es alta, los hospitales no podrán responder de forma oportuna. Esto preocupa, ya que a finales de mes se puede llegar a más de 286 000 casos -muy cerca del umbral de los 300 000-”.

El feriado de Carnaval que finalizó ayer y las elecciones del pasado 7 de febrero incidirán en el aumento de infectados y, por ende, habrá más casos en los centros de salud, anticipa.

Para enfrentar esta realidad, Ricardo Soto, internista y coordinador de áreas críticas del Hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS en Guayaquil, explica que adecuaron nuevos espacios desde el mes pasado, cuando se dio un repunte.

“Fue un brote que generó entre 30 y 40 pacientes por día. Ahora atendemos hasta 20, con un promedio diario que varía de tres a seis que ingresan a terapia intensiva”.

El galeno asegura que llama la atención el cambio en el perfil de los casos. Según Soto, ya no son solo adultos mayores, sino también personas de entre 25 y 50 años, con pocos días de evolución de síntomas.

“Llegan muy complicados. Los estudios de tomografía reflejan entre un 80 y 90% de daño pulmonar y van directamente a la intubación”.

Por eso no descartan que sea efecto de la introducción de las nuevas variantes del coronavirus.

‘Aún no se ha dado una segunda ola’

El efecto de la primera ola en Ecuador ha tenido contrastes y aún no desaparece. El epidemiólogo de la Universidad de Guayaquil Jhony Real explica que, desde su impacto en esa urbe entre marzo y abril, solo se han reportado picos.

“La primera ola tiende a subir bruscamente, luego baja y se detiene. Pueden pasar un año o dos años y luego ocurre la segunda ola”. Y agrega que las olas son eventos explosivos, de aumento acelerado de casos, por un tiempo prolongado.

Los picos pueden durar entre seis y ocho semanas. Suelen ocurrir por desajustes en el manejo preventivo y de control de la pandemia, y se reflejan en una transmisión: baja, moderada o intensa.

“Hay factores que inciden en los picos: gran movilidad, aglomeraciones e irrespeto a las medidas; mutaciones del virus, la introducción de variantes, como la de Reino Unido; más el invierno, que aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias”. A inicios de este año el país ha experimentado la repercusión de diciembre.

‘Curva es como una onda zigzagueante’

Ecuador lleva casi un año conviviendo con el SARS-CoV-2. El primer diagnóstico fue reportado el 29 de febrero del 2020. Desde esa fecha, el número de positivos ha ido en crecimiento, sin embargo esa no ha sido la constante.

Lo explica el salubrista Marco Bonifaz, quien es subdirector de auditoría médica en el Hospital del IESS Quito Sur. “A un año de pandemia se observan varios ascensos y descensos; ha habido una meseta, es decir, los casos han seguido apareciendo, pero de forma más lenta. Se comporta similar a una onda que avanza en zigzag”.

Esta variación está relacionada con la movilidad de las personas. En Quito, por ejemplo, se registró un aumento de contagiados en mayo, tras la finalización de las medidas de confinamiento.

A esto se suman los feriados, como el de Carnaval que concluyó ayer, y las elecciones presidenciales y de asambleístas que se vivieron el 7 de febrero. Por ello, recomienda mantenerse alerta ante cualquier síntoma respiratorio.

‘Hubo dos olas de muertes en exceso’

En el país han existido dos olas de decesos en exceso relacionados con la pandemia de covid-19. Lo explicó la médica Doménica Cevallos, experta en epidemiología.

Ella recordó que solo en Guayaquil hubo cerca de 40 000 fallecimientos inusuales reportados el año anterior. Es decir, casi 20 000 más de lo registrado en el 2019, según cifras del Registro Civil.

En Pichincha -comenta- ocurrió algo similar. El año pasado hubo algo más de 19 000 muertos; 6 000 más de lo informado en el 2019.

Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública (MSP) registra datos inferiores a los mencionados. Así, hasta el viernes hubo 15 220 muertos, entre confirmados y probables para SARS-CoV-2.

En Quito, detalló, una de las razones de este repunte de fallecidos es la falta de camas disponibles, sobre todo en las unidades de cuidados intensivos (UCI). Allá llegan los pacientes con cuadros graves de la enfermedad. A esto se añade el aparecimiento de nuevas variantes como la ‘londinense’.

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