
La Universidad de las Américas (UDLA), de Quito, emitió un comunicado tras la detención de cinco personas presuntamente vinculadas al asesinato de su gerente financiero, Santiago David Ávalos Páez. La universidad calificó la investigación como intensa, rigurosa y profesional.
La UDLA indicó que colaboró estrechamente con las autoridades. “La UDLA colaboró de manera muy cercana con las autoridades, como víctima indirecta de este delito”.
La institución considera significativos los resultados de esta primera etapa del proceso penal.
Cuatro de los cinco detenidos el jueves 9 de julio recibirán prisión preventiva mientras avanza la investigación sobre la muerte de Ávalos. El quinto detenido, quien es menor de edad, permanecerá aislado. Esta medida fue dictada por un juez de la Unidad Judicial Penal con Competencia en Infracciones Flagrantes, durante la audiencia de formulación de cargos.
La universidad manifestó: “Las actuaciones realizadas hoy representan un importante paso hacia el esclarecimiento de los hechos y brindan consuelo a los familiares, amigos y colegas de Santiago”. Además, expresó su confianza en que los jueces aplicarán la ley con firmeza para que los responsables reciban las sanciones correspondientes.
La UDLA también agradeció a la Fiscalía General del Estado, a la Dinased y a la Policía Nacional por su labor en la investigación en curso. Los procesados son Galo Hernán O. G., María del Carmen S. V., Juan Pablo G. O., Juan Carlos G. T. y Josselyn Lisbeth V.
Según información expuesta durante la audiencia, se investiga que los procesados tendrían una presunta participación en el crimen de Santiago Ávalos, un quiteño de 42 años. El funcionario fue asesinado el 11 de junio de 2026 mientras conducía por la avenida Oswaldo Guayasamín, en el sector de Miravalle, al nororiente de Quito.
Las primeras investigaciones señalaron que Ávalos fue interceptado por atacantes que se movilizaban en motocicleta, lo que las autoridades investigan como un presunto sicariato. La captura de los sospechosos ocurrió casi un mes después del crimen, gracias a diligencias ejecutadas por unidades investigativas de la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado.
De acuerdo con ambas instituciones, los allanamientos permitieron ubicar a los procesados y recopilar indicios que sustentaron la formulación de cargos. Entre los detenidos se encuentran tanto autores materiales como intelectuales del hecho. Se presume que algunos fueron compañeros de trabajo de la víctima.