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El toque de queda nocturno que el Gobierno aplicó desde el 15 de marzo en cuatro provincias del país terminó la madrugada de este lunes 30 de marzo. La medida buscó contener la delincuencia en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas. Durante su vigencia, las autoridades ejecutaron operativos de control y seguridad en distintos puntos de estas jurisdicciones.
La última jornada del toque de queda comenzó a las 23:00 del domingo y se extendió hasta las 05:00 de este lunes 30 de marzo. Con el cierre de la medida, el balance oficial reporta más de un millar de detenidos. Las cifras reflejan el alcance de los operativos desplegados durante los días en que rigió la restricción nocturna.
El Ministerio del Interior registró, hasta el 29 de marzo, un total de 1 283 detenidos. La mayoría de estos casos corresponde a personas que incumplieron el toque de queda. En paralelo, el Ministerio de Defensa reportó 806 capturados dentro de sus propias estadísticas.
Las acciones también incluyeron intervenciones a estructuras vinculadas a economías ilegales. Las fuerzas de seguridad destruyeron 47 objetivos considerados estratégicos. Entre ellos constan caletas de armas y droga, centros de mando de grupos armados organizados y pistas clandestinas.
Los operativos dejaron además importantes incautaciones. Las autoridades decomisaron 651 armas blancas y de fuego, junto con 5 069 municiones. También retiraron de circulación 5 401 explosivos y más de 25 000 dólares en efectivo. A esto se suma la destrucción de cinco pistas clandestinas y 256 bocaminas asociadas a la minería ilegal.
El ministro del Interior, John Reimberg, afirmó este lunes que el Gobierno alcanzó los resultados esperados con la aplicación del toque de queda. Explicó que las operaciones no se limitaron a las cuatro provincias intervenidas, sino que se extendieron a otras zonas del país y continuarán en adelante.
Reimberg aseguró que las autoridades mantendrán la presión sobre las estructuras delictivas. “Este año no vamos a dar tregua”, dijo en una entrevista radial. También sostuvo que en 2025 las fuerzas del orden capturaron a cabecillas que antes no habían sido intervenidos.
El toque de queda formó parte de una nueva fase de la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Daniel Noboa. El Gobierno mantiene desde 2024 la declaratoria de “conflicto armado interno” para enfrentar a los grupos de delincuencia organizada, a los que denomina como “terroristas” y vincula con actividades como el narcotráfico y la minería ilegal.
A pesar de estas medidas, Ecuador cerró 2025 con un récord de homicidios. Según cifras del Ministerio del Interior, el país registró alrededor de 9 300 muertes violentas durante ese año, en medio de la persistente crisis de seguridad.