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Testimonio: ‘Un desconocido asaltó a los pasajeros del bus en el que me movilizaba, en el centro-norte de Quito’

La mujer de 26 años recuerda que alcanzó a bajarse del vehículo antes de que le arrebataran sus pertenencias.

La mujer de 26 años recuerda que alcanzó a bajarse del vehículo antes de que le arrebataran sus pertenencias.

La mujer de 26 años recuerda que alcanzó a bajarse del vehículo antes de que le arrebataran sus pertenencias. Foto: Cortesía

Giulissa viajó en un bus cuyos pasajeros fueron asaltados la mañana de ayer, miércoles 13 de noviembre del 2019 en el centro-norte de Quito. La mujer de 26 años recuerda que alcanzó a bajarse del vehículo antes de que le arrebataran sus pertenencias.

A continuación, su testimonio:

“El hecho ocurrió a las 08:15 en las avenidas América y Mañosca, norte de Quito, en un bus del corredor sur occidental. A esa hora, un hombre de aproximadamente 40 años se subió y comenzó a decirnos que pertenece a una fundación que brinda asistencia a niños con cáncer. Nos pidió que colaboremos para esa supuesta organización, pero como nadie le ayudó nos exigió que le entreguemos nuestros celulares y dinero en efectivo.

Para asustarnos, dijo que pertenece a una banda delictiva muy peligrosa y con orgullo nos decía que era un asaltante. Nunca nos insultó a los pasajeros con palabras soeces, pero nos encontrábamos muy asustados. El atraco duró unos 10 minutos, desde la América y Mañosca hasta la parada ubicada en el sector de la Universidad Tecnológica Equinoccial.

El asaltante era alto, de tez trigueña, con una cicatriz en la cara y un tatuaje en el brazo. Era fornido, con el corte de cabello súper corto, tenía cejas cargadas. Vestía una chaqueta café, jeans celestes y zapatillas grises.

Tuve la suerte de que me senté adelante del vehículo, junto al puesto de la controladora y el asaltante se subió por la puerta posterior. Entonces, cuando el bus llegó a la parada de la UTE, el chofer abrió las puertas y salí corriendo. Al mismo tiempo, dos señoras se bajaron atrás mío, pero no pasó lo mismo con los pasajeros que estaban atrás del vehículo, a quienes sí les arrebató sus pertenencias.

Lo increíble era de que mientras yo me bajaba huyendo del robo, más gente se subía a la unidad de transporte. Eso ocurría mientras el chofer estaba consciente de lo que pasaba. Cuando ya logré salir, yo le gritaba a la gente que no se suba porque estaban asaltando a los pasajeros, pero no me hacían caso. Creo que pensaban que yo estaba loca.

Ahora voy a ser más precavida. Nunca más voy a tomar esa ruta de transporte porque hace dos meses casi me asaltan. En esa ocasión, un individuo no me dejaba salir del carro y por suerte me salvé de que me ataque. Yo me imagino que esto ocurre de forma seguida y a nadie se le ocurre denunciar por miedo”.