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El asesinato de un gerente financiero de una universidad privada en el sector de Miravalle volvió a poner atención sobre una modalidad de violencia que registra un incremento en Ecuador. Mientras la Fiscalía y la Policía Nacional investigan el crimen ocurrido la noche del jueves 11 de junio de 2026 en la avenida Oswaldo Guayasamín, las estadísticas del Ministerio del Interior muestran un aumento de sicariatos durante los primeros meses del año.
Entre enero y abril de 2026, Ecuador registró 17 casos de sicariato. En el mismo período de 2025 se contabilizaron 10. La diferencia equivale a siete casos más y representa una variación del 70%. Este fenómeno ha cambiado su comportamiento en Ecuador durante la última década.
Las estadísticas del Ministerio del Interior muestran que Ecuador registró 30 casos de sicariatoen 2014 y 31 en 2015. Sin embargo, los registros descendieron a cinco casos en 2016 y cuatro en 2017. Posteriormente, el país reportó 10 casos en 2018, seis en 2019, 11 en 2020 y 20 en 2021.
A partir de 2022, se observa un incremento notable: ese año cerró con 44 casos, el registro más alto de la serie. En 2023 se contabilizaron 32 casos, mientras que en 2024 la cifra se ubicó en 24 y en 2025 llegó a 38. Durante los primeros cuatro meses de 2026, Ecuador registra nuevamente un aumento con 17 casos frente a los 10 reportados el año anterior.
Los hombres jóvenes concentran la mayoría de víctimas de sicariatoen Ecuador. Por grupos de edad, las personas entre 25 y 34 años registran la mayor cantidad de casos. Les siguen los grupos de 18 a 24 años y de 35 a 49 años. Además, las estadísticasmuestran que las armas de fuego constituyen el principal medio utilizado en esta modalidad de violencia.
El incremento de los casos de sicariato ocurre en un contexto donde Ecuador registra una reducción generalizada de homicidios intencionales.
Según cifras del Ministerio del Interior, el país registró 2 778 homicidios intencionales entre enero y abril de 2026, comparado con los 3 150 casos del mismo período en 2025. Esto representa una disminución de 372 homicidios y una variación del -11,8%.
Las estadísticas también indican que la delincuencia común constituye la presunta motivación del 96,36% de los homicidios registrados a escala nacional.
Edison Mafla, experto en seguridad, señala que los hechos violentos registrados exponen aspectos relacionados con la gestión pública y la planificación local.
Según Mafla, es fundamental articular acciones de control con una planificación nacional que permita fortalecer la participación ciudadana e incorporar herramientas tecnológicas para monitoreo y seguimiento.
“La seguridad preventiva no puede depender solo de respuestas policiales transitorias; nace desde la regulación estricta con y desde el territorio”, afirma Mafla.
Wilson Goyes, otro experto en seguridad, considera que las cifras requieren análisis más profundos. Los hechos violentos recientes ocurrieron en distintos escenarios como espacios comerciales, viviendas y vías principales. Goyes sostiene que cuando los escenarios se diversifican, aumenta la exposición de la población a situaciones violentas.
El asesinato ocurrido en Miravalle permanece bajo investigación por parte de las autoridades competentes. Aunque aún no se determina el móvil del crimen, este caso vuelve a poner atención sobre la evolución de las muertes violentas y el comportamiento del sicariato en Ecuador durante los primeros meses del año.
Un gerente financiero de una universidad privada fue asesinado la noche del 11 de junio de 2026 en el sector de Miravalle, sobre la avenida Oswaldo Guayasamín. La Fiscalía y la Policía Nacional mantienen abierta la investigación para determinar el móvil del crimen.
El caso volvió a poner atención sobre el comportamiento del sicariato en Ecuador. Aunque las autoridades aún no establecen las circunstancias ni las motivaciones del asesinato, el hecho ocurre en medio de un incremento de esta modalidad de violencia durante los primeros meses de 2026.
Entre enero y abril de 2026, Ecuador registró 17 casos de sicariato, frente a 10 reportados en el mismo período de 2025. Esto representa un aumento del 70%.
Las estadísticas del Ministerio del Interior muestran que el país pasó de registrar 44 casos en 2022, el valor más alto de la serie, a 32 en 2023, 24 en 2024 y 38 en 2025. Durante los primeros cuatro meses de 2026, la tendencia vuelve a mostrar un incremento respecto al año anterior.
Los hombres jóvenes concentran la mayoría de víctimas de sicariato en Ecuador. El grupo de edad más afectado corresponde a personas entre 25 y 34 años.
Las estadísticas oficiales ubican en segundo lugar a las personas entre 18 y 24 años y luego al grupo de 35 a 49 años. Además, los registros muestran que las armas de fuego constituyen el principal medio utilizado en este tipo de hechos violentos.
El incremento del sicariato amplía la exposición de la población a hechos violentos en distintos espacios públicos y privados. Los expertos advierten que la violencia ya no se concentra en un solo tipo de escenario.
Wilson Goyes señala que los hechos recientes ocurrieron en vías principales, espacios comerciales y viviendas. Según el especialista, cuando los escenarios de violencia se diversifican, aumenta el riesgo para la ciudadanía y se vuelve más complejo el análisis de la seguridad pública.
Las autoridades continuarán con las investigaciones para determinar las circunstancias y el móvil del crimen. Los resultados de esas diligencias permitirán establecer si el caso está relacionado con una modalidad específica de violencia.
Mientras la Fiscalía y la Policía Nacional desarrollan las pericias correspondientes, expertos como Edison Mafla plantean la necesidad de fortalecer la planificación territorial, la participación ciudadana y el uso de herramientas tecnológicas para prevención y monitoreo. El caso se analiza en un contexto nacional donde los homicidios intencionales disminuyeron 11,8%, pero los sicariatos muestran un comportamiento al alza.