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Un ataque armado registrado la noche del jueves 11 de junio en el sector de Miravalle, en el nororiente de Quito, dejó como víctima a un hombre que se movilizaba en un vehículo tipo SUV de color gris. El hecho ocurrió cerca de las 18:43 horas en la avenida Oswaldo Guayasamín, una vía que conecta la capital con el valle de Cumbayá.
Según las primeras investigaciones, delincuentes en una motocicleta habrían seguido a la víctima antes del ataque. Minutos antes del crimen, el hombre, identificado como Santiago A., llamó a su esposa y le alertó que una moto lo estaba siguiendo. También le envió su ubicación en tiempo real. La víctima era un gerente financiero de una universidad privada de Quito.
Los primeros reportes indican que los atacantes se acercaron al vehículo y dispararon varias veces contra la unidad. Los impactos se concentraron en el vidrio del lado del conductor. Los investigadores identificaron más de seis huellas balísticas en esa zona del automotor.
Tras recibir los disparos, el conductor, de alrededor de 42 años, perdió el control del vehículo. El SUV terminó estrellándose contra una pared y un poste ubicados a un costado de la avenida. Testimonios preliminares indican que los responsables del ataque huyeron después de ejecutar la agresión.
La Fiscalía inició las investigaciones para determinar las circunstancias del crimen. Dentro de las primeras hipótesis, se considera que los delincuentes habrían realizado un proceso de perfilamiento previo de la víctima. Esto significa que habrían seguido sus movimientos, rutas habituales y destinos frecuentes antes del ataque.
Las autoridades también analizan los movimientos y accesos a las cuentas que manejaba dentro de la institución donde trabajaba. Esta revisión forma parte de las diligencias para establecer si existió una posible extorsión. Hasta el momento, la información preliminar señala que no hubo denuncia presentada ante la Policía Nacional por este supuesto hecho.
Durante la mañana de este viernes 12 de junio, la Policía Nacional informó que mantiene activa la investigación del caso. Ocho equipos trabajan en las primeras diligencias en flagrancia para avanzar en la línea investigativa.
Los agentes analizan las cámaras de seguridad de la zona con el objetivo de reconstruir la secuencia de los hechos y establecer una línea de tiempo. Además, los investigadores prevén recopilar información mediante entrevistas a familiares y personas cercanas a la víctima.
Según la Policía, el hombre asesinado tenía un trabajo estable en una unidad educativa de Quito. Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables del ataque y conocer el motivo del crimen.
El Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 coordinó la atención de la emergencia con la participación de la Policía Nacional, el Ministerio de Salud Pública y la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT). Personal de Criminalística acudió al lugar para realizar las diligencias técnicas, recoger indicios balísticos y recopilar elementos que permitan esclarecer el caso.
Medicina Legal realizó el levantamiento del cuerpo y trasladó los restos a las instancias judiciales correspondientes, mientras las autoridades continúan con las pericias.
Durante la mañana, la universidad en la que trabajaba la víctima expresó sus condolencias a familiares y amigos y lamentó lo sucedido. Recalcó el vacío que deja su muerte en la comunidad universitaria.