
La Fiscalía General del Estado procesa a 17 personas por su presunta participación en el delito de delincuencia organizada, este viernes 10 de julio de 2026. Esta acción se enmarca dentro de una investigación que vincula a la estructura con mafias de Albania y Polonia, así como con organizaciones criminales que operan en Ecuador y grupos armados de Colombia.
Tras una audiencia que se extendió por aproximadamente ocho horas, un juez de Garantías Penales especializado en delitos relacionados con corrupción y crimen organizado acogió el pedido de la Fiscalía. Como resultado, dictó prisión preventiva para todos los procesados.
Los sospechosos fueron detenidos la madrugada del 9 de julio de 2026, durante un operativo desarrollado por la Fiscalía en coordinación con la Policía Nacional y Europol. Los allanamientos se ejecutaron de forma simultánea en las provincias de Esmeraldas, Guayas, Azuay y El Oro.
Según la investigación, el ciudadano polaco Jakimiec T. sería el presunto líder de la organización criminal. La Fiscalía informó que sobre él pesa una difusión roja de Interpol, debido a que es requerido por las autoridades de Polonia por un proceso relacionado con tráfico de drogas.
Además, fue capturado y procesado en Ecuador por el presunto delito de tráfico de armas de fuego.
Por su parte, Daci P., de nacionalidad albanesa y con ciudadanía ecuatoriana, fue identificado como otro de los presuntos líderes de la estructura. De acuerdo con los elementos presentados durante la audiencia, habría desempeñado un papel estratégico como emisario de la mafia albanesa en Ecuador.
Durante la diligencia judicial, el fiscal del caso expuso que la estructura investigada habría operado desde 2019. Mantuvo vínculos con mafias albanesas y polacas, además de organizaciones de delincuencia organizada asentadas en Ecuador y grupos armados colombianos.
Las técnicas especiales de investigación revelan que la organización se dedicaba al tráfico de drogas con destino a Países Bajos, Bélgica, Alemania, Italia, Dinamarca y Polonia.
La Fiscalía sostuvo que el grupo tenía una estructura jerárquica, donde los integrantes cumplían funciones específicas para el desarrollo de actividades ilícitas. Los miembros utilizaban dispositivos electrónicos encriptados para mantener comunicaciones con usuarios ubicados en diferentes partes del mundo.
De acuerdo con la investigación, estas redes criminales extendieron sus operaciones hacia Ecuador para coordinar distintas fases del narcotráfico. Esto incluía la producción, transporte, almacenamiento y seguridad de la droga.
Según la información presentada en la audiencia, los estupefacientes eran obtenidos en laboratorios ubicados en la frontera con Colombia. Posteriormente, eran movilizados por corredores terrestres del país. La droga se ocultaba en contenedores destinados a la exportación de productos como banano, café, mariscos, madera y alimentos enlatados.
La Fiscalía indicó que las investigaciones también permitieron establecer una presunta relación entre esta organización y varios procedimientos donde fueron decomisadas toneladas de cocaína. La instrucción fiscal continuará con el desarrollo de las diligencias previstas dentro del proceso penal.
El caso se investiga por el presunto delito de delincuencia organizada, tipificado y sancionado en el artículo 369 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).