
Una investigación de NTN24 revela que Andrés Fernando Tufiño Chila, alias ‘frescosolo’, el ecuatoriano que escapó con vida del ataque a un submarino cargado con cocaína, ya había sido condenado por narcotráfico marítimo en Estados Unidos.
Andrés Fernando Tufiño Chila, conocido como alias ‘Frescosolo’, fue uno de los dos sobrevivientes del ataque de Estados Unidos contra un submarino que, según el Pentágono, transportaba cocaína.
El operativo dejó dos tripulantes fallecidos.
Tufiño fue repatriado a Ecuador, donde la Fiscalía informó que fue dejado en libertad al no registrar delitos pendientes en el país.
La institución explicó que “al no existir ninguna noticia del delito que haya sido puesta en conocimiento de esta institución, que advierta de la comisión de un delito en territorio ecuatoriano, no se lo podía retener”. Por ello, no se iniciaron procesos judiciales en Ecuador.
Sin embargo, la investigación de NTN24 comprobó que Tufiño no era un pescador, como inicialmente se presentó, sino un exconvicto reincidente. Documentos judiciales obtenidos en Estados Unidos confirman que fue condenado en 2021 por narcotráfico marítimo y deportado a Ecuador tras cumplir una pena de cinco años de prisión.
Según el expediente al que accedió el medio, Tufiño fue interceptado en septiembre de 2020 en el océano Pacífico mientras comandaba la embarcación GFV1, que transportaba una tonelada de cocaína oculta en un doble fondo.
La nave fue detectada por una aeronave de patrulla marítima a unas 330 millas náuticas al este de la isla francesa Clipperton, un punto considerado estratégico para el tráfico de drogas.
De acuerdo con los registros judiciales revisados por NTN24, Tufiño se declaró culpable de conspiración para distribuir cocaína a bordo de una embarcación. El 6 de diciembre de 2021, una corte de California lo sentenció a cinco años de prisión y ordenó su deportación a Ecuador tras cumplir la pena.
El medio detalla que Tufiño viajaba con dos ecuatorianos y que el operativo también interceptó una segunda lancha, la GFV2, con tres tripulantes mexicanos.
En esa nave se hallaron motosierras, martillos y hachas, herramientas que, según el informe, serían utilizadas para acceder a la droga en el doble fondo de la primera embarcación. Los investigadores concluyeron que ambas lanchas planeaban transferir la cocaína en altamar para su traslado hacia México.
El medio de comunicación señala que Tufiño reincidió poco después de su repatriación. El pasado 17 de octubre volvió a embarcarse, esta vez en un submarino, en el que ocurrió el ataque reportado por el Pentágono.
El otro sobreviviente, el colombiano Jason Ovando Pérez, fue hospitalizado con heridas y traumatismo craneoencefálico, y enfrentará un proceso judicial en su país por supuesto tráfico de drogas.
La investigación también menciona un caso similar ocurrido el 16 de septiembre en el Caribe, donde un ataque aéreo estadounidense impactó otra lancha presuntamente vinculada al narcotráfico.
Entre los fallecidos estuvo Alejandro Andrés Carranza Medina, alias ‘Coroncoro’, quien tenía antecedentes por robo de armas y concierto para delinquir, aunque inicialmente fue presentado como pescador.
El presidente colombiano Gustavo Petro defendió públicamente a los tripulantes de esas embarcaciones, afirmando que no deben ser llamados narcotraficantes, sino “obreros del narcotráfico”.
📹 DESTROYED: Confirmed DRUG-CARRYING SUBMARINE navigating towards the United States on a well-known narcotrafficking transit route.
— The White House (@WhiteHouse) October 18, 2025
"Under my watch, the United States of America will not tolerate narcoterrorists trafficking illegal drugs, by land or by sea." – President Trump pic.twitter.com/N4TAkgPHXN
NTN24 recogió la respuesta de Jesús Daniel Romero, exoficial de inteligencia naval de Estados Unidos, quien cuestionó esa postura y destacó la reincidencia de varios ecuatorianos y colombianos en estas operaciones marítimas.
Romero explicó que entre 300 y 500 personas de esas nacionalidades son arrestadas cada año por narcotráfico marítimo, y que muchos aceptan el riesgo por los pagos de entre 5 000 y 8 000 dólares por viaje.
Añadió que cerca del 70% de la droga que llega a Estados Unidos sale por el Pacífico, y que las redes operan con rutas entre Colombia, Ecuador, México y Centroamérica.
El exoficial también señaló que las autoridades estadounidenses han neutralizado ocho embarcaciones en lo que va del año, con un valor estimado de droga incautada o destruida que supera los 500 millones de dólares.
Según dijo, las operaciones podrían extenderse hacia objetivos terrestres en Centroamérica como parte de la estrategia de “dominio marítimo y aéreo” en la guerra contra el narcotráfico.
Con información de NTN24