Avanza la investigación del asesinato de una docente en el norte de Quito

La investigación del asesinato de una docente en Quito avanza tras el ataque con un ramo de flores en La Roldós

Asesinato docente en La Roldós, norte de Quito

Adriana Daniela Sáenz Cuasapaz, profesora de educación física de 35 años, fue asesinada la mañana del 1 de julio en el sector de La Roldós, en el norte de Quito. Los atacantes la abordaron utilizando un ramo de flores para acercarse a ella.

Más noticias

El ataque en el sector El Porvenir

El 1 de julio, alrededor de las 06:50 horas, Adriana se disponía a iniciar su jornada laboral dirigiéndose a la Unidad Educativa Manuel Abad, donde trabajaba como docente.

Al salir de su domicilio en el sector El Porvenir de La Roldós, fue interceptada por dos individuos vestidos de negro que se movilizaban en una motocicleta.

Según las declaraciones recabadas por las autoridades, uno de los atacantes portaba un ramo de rosas para llamar la atención de la docente. Al notar que la víctima no reconocía al sujeto, el hombre sacó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones, causándole heridas mortales antes de huir.

La madre de la profesora, quien observaba la escena desde la terraza, presenció el ataque. Un compañero de labores que esperaba a la víctima en el vehículo también fue testigo de los hechos.

Hallazgos técnicos de la investigación

Tras el atentado, la docente fue trasladada a una casa de salud, donde se confirmó su deceso. Informes técnicos de la Policía Nacional detallan que la víctima presentaba tres heridas por arma de fuego: una en la región auricular izquierda, otra en la coronilla y una tercera en la nuca.

Durante la inspección del vehículo donde se encontraba la docente, peritos de Criminalística recuperaron tres balas deformadas: dos en el asiento del conductor y una incrustada en el lado izquierdo del techo del vehículo.

Además, se localizaron manchas de sangre en el interior del automóvil. La Dirección Nacional de Investigación de Delitos contra la Vida (Dinased) revisa cámaras de seguridad de la zona para reconstruir la ruta de escape de los sospechosos.

Contexto familiar y exigencia de justicia

El jueves 2 de julio de 2026, familiares, amigos y compañeros de trabajo dieron el último adiós a la docente en una funeraria del sector del Obelisco de Cotocollao, la recuerdan como una mujer dedicada al deporte, a la enseñanza y a su rol como madre.

Durante la ceremonia, la familia manifestó desconocer las causas exactas del crimen y solicitó a las autoridades esclarecer el caso.

Las indagaciones preliminares han centrado parte de la atención en el entorno de la víctima. Según información proporcionada por allegados, la docente había atravesado conflictos con su expareja.

Por este motivo, la familia había solicitado boletas de auxilio tras un incidente de agresión ocurrido hace aproximadamente un año. La Policía aún no ha confirmado detenciones ni un móvil oficial, manteniendo las investigaciones en curso.


Te recomendamos