
La Policía Nacional está a cargo del control y seguridad de 7 953 de los 9 823 kilómetros de las carreteras; es decir, tiene a su mando aproximadamente el 80% de la red vial estatal. El 12 de mayo de 2026 se cumplió un año desde que la institución retomó las operaciones, que además del tránsito, incluyen tareas contra el crimen organizado que ataca al transporte de carga pesada e interprovincial.
Tanto la Policía como los transportistas coinciden, luego de un año, que la seguridad en las carreteras se enfrenta a una escasa cobertura de internet y señal celular en los 25 ejes viales que comprenden los 7 953 kilómetros en 13 provincias del país, tanto en la Costa, Sierra como en la Amazonía.
Los transportistas también piden que se construyan las playas de descanso seguro con varios servicios para el transporte pesado y de pasajeros, que se incorporen 11 ejes viales más a ese control, que se retomen los diálogos de las Mesas de Seguridad, que se paralizaron hace tres meses y que se aplique la tercera placa.
Washington Chuga, director Nacional de Control de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía, explicó que los delincuentes identifican los tramos sin cobertura de internet o telefonía para actuar, porque en esos puntos resulta difícil enviar la alerta a la Policía, a través del ECU-911.
Citó el caso del anillo vial de Quevedo, que se conecta con El Empalme, Ventanas, Buena Fe y Santo Domingo de los Tsáchilas en un eje de aproximadamente 50 kilómetros. Mientras estuvo como jefe del Distrito de Quevedo entre mediados de 2024 y 2025 se incorporó una estación para aumentar la cobertura de celular, pero era insuficiente hasta ese entonces. Comentó que esa es una deficiencia general en casi todos los ejes viales del país, no solo en Quevedo.
El eje vial de Quevedo, llamado el “anillo vial de la muerte” por los transportistas, tenía una incidencia delictiva muy fuerte y por ello el transporte pesado y de pasajeros suspendió sus operaciones en las noches y madrugadas. Debido a la inseguridad, se hizo una intervención focalizada 24/7 que se mantiene hasta el momento, pero no cuenta con total cobertura celular, sobre todo en las vías o ‘guardarrayas’ de las zonas rurales, a donde los grupos delincuenciales se llevan los camiones o vehículos para robar la carga.
Luis Felipe Vizcaíno, vicepresidente de la Federación Nacional de Transporte Pesado del Ecuador (Fenatrape), identificó otros puntos sin señal telefónica ni internet. Por ejemplo, están la vía Perimetral que conecta el puerto de Guayaquil con la ciudad, la zona de El Oro hacia Huaquillas, y el tramo entre Guayas y Azuay. Según Vizcaíno, los delincuentes desvían los camiones hacia las llamadas “guardarrayas”, vías secundarias de la zona rural, donde no se pierde la señal de los GPS y no hay señal de telefonía.
Tanto la Policía como los transportistas indicaron que los delitos más frecuentes en los 25 ejes viales tienen un patrón. Los grupos del crimen organizado se roban contenedores con productos de alto valor, como electrodomésticos, llantas, productos tecnológicos, calzado y ropa.
El dirigente del transporte pesado cree que hay filtración de información, especialmente de los puertos, porque las bandas dirigen los ataques a los vehículos que llevan carga de alto valor. “Tienen identificados esos contenedores y los robos son sistemáticos”. Por ello, cree que es importante también fortalecer la seguridad en los puertos, para que la información de la carga no sea filtrada.
Considera necesario tener puestos de control y cobertura de celular en todo el Ecuador, con presencia permanente de la Policía, para que exista una reacción inmediata y efectiva en las vías.
Pese a esos problemas, la Policía reporta que los eventos delictivos en los 25 ejes viales se redujeron de 687 a 517, entre el 1 de enero y 28 de junio de 2025 y 2026. Tambipen bajaron los homicidios inintencionales de 64 a 49 eventos, según Chuga.
Fenatrape solicitó la construcción de playas de estacionamiento seguro en las carreteras del país, como zonas de descanso para los conductores de transporte pesado y de pasajeros. Vizcaíno explicó que los transportistas se detienen a descansar durante la noche y que, en los puntos sin seguridad, ocurren asaltos y robos.
El Ministerio de Infraestructura y Transporte informó que la primera, actualmente en ejecución, está ubicada al inicio del anillo vial de Quevedo. La segunda se ejecutará saliendo del anillo vial de Quevedo, en dirección al cantón Buena Fe. La construcción comenzó el 12 de mayo de 2026 y se espera que esté lista a finales de octubre de este año. Cada tiene una inversión de 1,7 millones de dólares.
Las zonas de descanso contemplan varios servicios, informó el Ministerio. Por ejemplo, tendrán estacionamiento para vehículos pesados (40 plazas) y livianos (20 plazas); minimarket, baterías sanitarias para para transportistas y usuarios; zona de descanso para los conductores, con espacio cubierto; espacio para una unidad de Policía Comunitaria móvil para vigilancia y seguridad; un área de servicios (bodega, cuarto eléctrico y cuarto de bombas); centro de acopio de desechos; áreas verdes, tratamiento primario y secundario de aguas residuales; tratamiento final de agua filtrada y carriles exclusivos de acceso y salida.
En los planes de la entidad se contemplan ocho playas de descanso con una inversión de 22 millones de dólares, según una publicación oficial.
Según Vizcaíno, estas playas contemplan presencia de Policía y Fuerzas Armadas, puntos de control, mecánicas, gasolineras y centros de abastecimiento. El vicepresidente de Fenatrape pidió seguimiento a la construcción de estas playas.
Vizcaíno recordó que la Policía de carreteras, playas de descanso y control tecnológico fueron planteamientos que surgieron de las Mesas Nacionales de Seguridad, que comenzaron hace dos años.
Este espacio de diálogo entre el gobierno y las federaciones de transporte del país permanece suspendido desde hace tres meses. Por eso, el vicepresidente de Fenatrape pidió a la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, la reactivación de estas mesas. Según Vizcaíno, en ese espacio los gremios de transporte presentaban denuncias concretas y la Policía y las Fuerzas Armadas coordinaban acciones de reacción focalizadas ante esos casos.
El gremio del transporte pesado también espera que la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) implemente la tercera placa para mejorar la seguridad en las carreteras. Según Vizcaíno, este TAG que la ANT tiene previsto colocar en los vehículos de transporte público y comercial, junto con pórticos de seguridad, permitirá monitorear la trazabilidad de cada camión entre distintos puntos de la vía. Este proyecto permanece en fase de desarrollo, según Vizcaíno.
Fenatrape calculó pérdidas mensuales cercanas a los 5 millones de dólares para el transporte pesado, por los constantes robos. Según el vicepresidente de Fenatrape, un viaje de carga puede costar entre 20 000 y 1 millón de dólares, según el producto transportado.
Esta situación se agravó en este 2026, porque el costo de los seguros también aumentó: la tasa de aseguramiento de un camión pasó del 2,5% al 5% del valor del vehículo, y las pólizas de carga, que antes costaban cerca de 20 000 dólares al año, ahora valen el doble. En la provincia de Los Ríos, indicó Vizcaíno, algunas aseguradoras rechazan asegurar los vehículos de carga pesada, sin importar el monto ofrecido.
Vizcaíno no tiene una cifra del número de robos y asaltos, porque -explicó- muchos transportistas evitan denunciar por temor a represalias de la delincuencia. Por esa razón, consideró que las estadísticas oficiales de Fiscalía y Policía podrían ubicarse por debajo de los casos reales.
El vicepresidente de Fenatrape reportó, además, víctimas fatales entre los transportistas: 15 personas del sector de carga pesada murieron en 2025 y 8 en 2026, en hechos donde los delincuentes dispararon contra los conductores.
Washington Chuga, director Nacional de Control de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía, informó que 789 policías permanecen en los 25 ejes viales que están bajo la competencia de la institución.
La distribución del personal se realiza con base a criterios técnicos de siniestralidad delictiva, incautaciones de droga y armas, flujo vehicular y relevancia estratégica para la movilidad, según estudios de la Dirección de Seguridad Ciudadana y Orden Público de la entidad, explicó Chuga.
Bajos esas directrices, los 789 servidores policiales realizan turnos de ocho horas, con controles fijos, patrullaje móvil y operaciones focalizadas según la incidencia delictiva.
Cada equipo cuenta con vehículos patrulleros, que son camionetas doble cabina totalmente equipadas; y más de 500 radios de última tecnología que llegaron hace casi un mes. Pero a fines de julio de este año, comenzará a funcionar un escuadrón de carreteras con la incorporación de 150 motocicletas. En la actualidad están en la fase de capacitación del personal. “Con eso podemos decir que estamos incorporando algunos recursos con la finalidad de fortalecer las capacidades de nuestro personal”.
Vizcaíno calificó que el retorno de la Policía a las carreteras como “valiosa y positiva”, aunque remarcó que la delincuencia cambia de punto conforme la Policía refuerza su presencia. Tras el refuerzo policial y la instalación de iluminación en el paso lateral en el anillo vial de Quevedo, la delincuencia actuó después en El Triunfo, el kilómetro 26, El Empalme y la zona de Manabí, dice el dirigente.
Los transportistas también insisten en la incorporación de 11 tramos adicionales, bajo la competencia de la Comisión de Tránsito del Ecuador. Según Chuga, se realizan las gestiones entre los ministerios sobre estos nuevos tramos, pero mientras se decide la incorporación cuentan con patrullaje de la Policía Comunitaria.
Información externa: Guerra contra la delincuencia en Ecuador
La escasa cobertura de internet y señal celular en los 25 ejes viales bajo control de la Policía Nacional.
Contexto: Tanto la Policía como los transportistas coinciden en este punto después de un año de operaciones. Los delincuentes identifican los tramos sin cobertura para actuar, porque en esos puntos resulta difícil enviar una alerta al ECU-911. El director Nacional de Control de Tránsito y Seguridad Vial, Washington Chuga, cita el caso del anillo vial de Quevedo como ejemplo de esta deficiencia, presente en casi todos los ejes viales del país
7 953 de los 9 823 kilómetros, es decir, el 80% de la red vial estatal.
Contexto: La Policía retomó estas operaciones el 12 de mayo de 2025, y el 12 de mayo de 2026 se cumplió un año de esta labor. El control abarca 25 ejes viales distribuidos en 13 provincias, entre Costa, Sierra y Amazonía, e incluye tareas de tránsito y de combate al crimen organizado que ataca al transporte de carga pesada e interprovincial.
La construcción de playas de descanso seguro, la incorporación de 11 ejes viales adicionales al control policial, la reactivación de las Mesas de Seguridad y la aplicación de la tercera placa.
Contexto: Luis Felipe Vizcaíno, vicepresidente de Fenatrape, detalla estos cuatro pedidos. Las Mesas de Seguridad, un espacio de diálogo entre el gobierno y las federaciones de transporte, permanecen suspendidas desde hace tres meses. La tercera placa, a cargo de la Agencia Nacional de Tránsito, permitiría monitorear la trazabilidad de los camiones mediante un TAG y pórticos de seguridad, pero el proyecto sigue en fase de desarrollo.
Fenatrape calcula pérdidas mensuales cercanas a los 5 millones de dólares.
Contexto: El costo de un viaje de carga varía entre 20 000 y 1 millón de dólares, según el producto transportado. A esto se suma el alza en el costo de los seguros: la tasa de aseguramiento de un camión pasó del 2,5% al 5% del valor del vehículo, y las pólizas de carga duplicaron su precio. En Los Ríos, según Vizcaíno, algunas aseguradoras rechazan asegurar vehículos de carga pesada sin importar el monto ofrecido.
Un grupo con 150 motocicletas que empezará a funcionar a fines de julio de 2026.
Contexto: Washington Chuga explica que el personal se encuentra en fase de capacitación. Este escuadrón es parte de los 789 policías ya desplegados en los 25 ejes viales, quienes cumplen turnos de ocho horas con controles fijos, patrullaje móvil y operaciones focalizadas. Cada equipo dispone de camionetas doble cabina y más de 500 radios de última tecnología, incorporados hace casi un mes.