
El Gobierno de Ecuador calcula que las operaciones contra la minería ilegal ejecutadas desde inicios de 2026 han provocado pérdidas cercanas a los 2 000 millones de dólares para las estructuras criminales, informó el Ministerio de Defensa.
La cifra refleja el alcance de la estrategia estatal para debilitar financieramente a las mafias vinculadas a esta actividad ilícita.
Entre las acciones realizadas, las autoridades reportaron la destrucción de 714 campamentos ilegales y la inhabilitación de 981 accesos a minas.
Además, se eliminaron 231 excavadoras y 150 dragas utilizadas en la extracción ilegal de minerales, en un operativo sostenido que busca reducir la capacidad operativa de estos grupos, detalló EFE.
El Ejército ecuatoriano ejecutó operaciones de infiltración aérea en sectores como San Luis, Dos Camas y La Aída, ubicados dentro del Parque Nacional Podocarpus.
Esta área protegida, que abarca más de 146.000 hectáreas, es considerada de alta importancia ecológica y forma parte de la Reserva de Biosfera reconocida por la Unesco, según información recogida por EFE.
Las intervenciones en Podocarpus buscan frenar el impacto ambiental de la minería ilegal, que afecta ecosistemas sensibles y corredores biológicos clave.
El parque, ubicado entre las provincias de Loja y Zamora Chinchipe, es uno de los espacios naturales más valiosos del país por su biodiversidad.
El Ministerio de Defensa señaló que estas acciones forman parte de una ofensiva sostenida para reducir la capacidad financiera de las mafias mineras ilegales.
Estas organizaciones están vinculadas a otras economías ilícitas, como el narcotráfico, lo que amplifica su impacto en la seguridad nacional.
Desde 2024, Ecuador se encuentra bajo un estado de “conflicto armado interno”, declarado por el presidente Daniel Noboa para enfrentar a las organizaciones criminales.
El Gobierno ha catalogado a estos grupos como “terroristas” y ha intensificado los operativos en todo el territorio.
Pese a estas acciones, el país cerró 2025 con cerca de 9 300 homicidios, la cifra más alta de su historia reciente.
El avance de la minería ilegal y su relación con redes criminales continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades en materia de seguridad, en un escenario marcado por la violencia estructural, según datos citados por EFE.
Con información de EFE