
Los pesados portones de hierro del Centro de Rehabilitación N.° 3, conocido como La Roca, se cerraron este miércoles 08 de abril de 2026 tras el ingreso de un contingente inédito: 61 mujeres. El penal, históricamente reservado para los cabecillas varones de las bandas más peligrosas del país, ha sido reconfigurado para albergar a mujeres cuya peligrosidad trasciende la violencia física, enfocándose en su capacidad de mando, gestión financiera y manipulación del sistema estatal.
El operativo, que movilizó a internas desde nueve provincias, fue justificado por el ministro del Interior, John Reimberg, como una medida de “aislamiento total” necesaria para recuperar el control de las cárceles. “Matricidas, extorsionadoras, narcotraficantes, delincuentes de cuello blanco… Bienvenidas a La Roca”, sentenció el funcionario, subrayando que el estatus social o la fama digital no garantizan privilegios frente a la ley.
Entre las figuras de mayor peso se encuentra Verónica Briones, identificada por las autoridades como la pareja sentimental de José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, cabecilla de Los Choneros recluido en Estados Unidos. Briones, procesada en el caso ‘Blanqueo Fito’, es señalada por la Fiscalía como una de las operadoras que presuntamente inyectó 2,4 millones de dólares al sistema financiero ecuatoriano. Su traslado a La Roca busca neutralizar la coordinación económica del clan familiar que seguía operando desde centros con menores niveles de restricción.
El ingreso de Fabiola Gallardo, expresidenta de la Corte de Justicia del Guayas, representa el perfil más alto de corrupción institucional en este grupo. Procesada en los casos Purga y Metástasis, Gallardo es acusada de utilizar su cargo para favorecer a estructuras narco-criminales mediante la manipulación de fallos judiciales.
El caso de Diana Carolina G. ha generado un intenso debate sobre la delincuencia en la era digital. La influencer y médica de Machala, que ostentaba una vida de lujos y viajes en redes sociales, fue capturada tras ser vinculada a una red de extorsión de Los Lobos. Las investigaciones revelaron que su faceta pública era la fachada de una estructura que exigía miles de dólares a comerciantes bajo amenazas de muerte, demostrando que la peligrosidad ahora también viste de “estilo de vida”.
La lista de reubicadas incluye también perfiles de alta agresividad y controversia:
Con 21 integrantes de Los Lobos y 12 de Los Tiguerones ya instaladas en sus celdas, el Gobierno apuesta a que el centro de rehabilitación sea el freno definitivo para el crecimiento del crimen organizado gestionado por mujeres.
Información externa Cárcel de mujeres