
Un adolescente perdió la vida tras un ataque armado en un colegio Manta durante el cambio de jornada académica, de matutina a vespertina. Este miércoles 10 de junio de 2026, un estudiante de apenas 15 años fue víctima de un atentado a tiros al salir de las instalaciones del plantel educativo, ubicado en el centro de la ciudad.
El joven, que portaba el uniforme de Educación Física, fue interceptado por sujetos armados que abrieron fuego antes de darse a la fuga.
El ataque ocurrió alrededor de las 12:40 horas, un momento crítico, ya que coincidía con la salida de los alumnos de la jornada matutina y la llegada de quienes integran la sección vespertina.
El escenario, habitualmente concurrido por padres de familia, transportistas y comerciantes, se transformó en cuestión de segundos en un área de crisis.
El menor recibió al menos tres impactos de bala. Ante la urgencia del caso, testigos del hecho lo trasladaron inmediatamente al Centro de Salud Santa Martha.
A pesar de los esfuerzos del personal médico por salvarle la vida, el adolescente murió horas después debido a la gravedad de sus heridas.
Tras el suceso, la Policía Nacional acordonó el área para realizar las diligencias correspondientes. En el sitio del atentado, los peritos recolectaron varias vainas percutidas de calibre 9 milímetros, que se integraron a la investigación previa para intentar localizar a los responsables.
Como respuesta inmediata, las autoridades del establecimiento educativo suspendieron las actividades escolares en la jornada vespertina para garantizar la seguridad de la comunidad.
Este crimen ha generado una profunda alarma, pues no es un hecho aislado. Hace apenas nueve días, el pasado 1 de junio, otro episodio violento ocurrió en los exteriores de esta misma institución, cobrando la vida de un joven de 18 años y dejando a dos estudiantes heridas.
La inseguridad en Manabí, especialmente en el Distrito Manta —que incluye además a Montecristi y Jaramijó— ha alcanzado niveles preocupantes. Según estadísticas oficiales, en lo que va del 2026, la zona ya registra un acumulado de 218 muertes violentas.